¿Por qué evitamos el contacto visual al hablar? La psicología detrás de desviar la mirada
Desviar la mirada al hablar no siempre es señal de mentira. Según expertos, puede deberse a ansiedad, timidez o una forma de autorregulación emocional.
Desviar la mirada al hablar no siempre es señal de mentira. Según expertos, puede deberse a ansiedad, timidez o una forma de autorregulación emocional.
La psicóloga Déborah Murcia alerta sobre el papel de los “monos voladores”, el grupo de personas que apoyan y validan el comportamiento narcisista, facilitando la manipulación emocional y aislando a las víctimas.
La psicóloga Roser Gort sostiene que no es solo el tiempo lo que sana las heridas emocionales, sino el tiempo que pasamos soñando. Durante la fase REM, el cerebro procesa experiencias y alivia la carga emocional. Gort advierte que un sueño inadecuado puede agravar problemas como el TEPT, subrayando la importancia del sueño en la curación emocional.
Un análisis sobre la psicopatía funcional revela que ciertas profesiones como CEOs, abogados, periodistas o cirujanos concentran más individuos con rasgos psicopáticos. Su falta de empatía, carisma superficial y toma de decisiones frías les permite destacarse en entornos de poder y competencia, sin necesariamente caer en lo criminal.
Hablarse mal a uno mismo activa un sistema de alarma mental que genera estrés, debilita la autoestima y deteriora la salud emocional, advierte la psicóloga Silvia Llop. Detectar y cambiar este patrón es clave para el bienestar psicológico.
La psicóloga María Esclapez plantea que la infidelidad no empieza con el contacto físico, sino cuando se comparte fuera de la pareja aquello que debería cuidarse dentro. Para ella, la traición emocional —como confidencias íntimas o conexiones afectivas con terceros— puede herir tanto o más que una infidelidad sexual. A través de sus redes y su libro, invita a reflexionar sobre el miedo, la empatía y la necesidad de establecer límites saludables en las relaciones.