Los robots de reparto enfrentan demandas por privacidad en las calles de Chicago
Dos demandas colectivas acusan a Coco Robotics y Serve Robotics de recoger información biométrica de peatones sin las protecciones exigidas en Illinois. Ambas compañías niegan identificar personas. La controversia se suma a los cuestionamientos al programa piloto de reparto, autorizado hasta mayo de 2027.

Dos demandas colectivas cuestionan el tratamiento de las imágenes captadas por robots de reparto en Chicago. Los reclamos sostienen que Coco Robotics y Serve Robotics habrían recogido información de rostros y manos sin cumplir las protecciones de la legislación de privacidad biométrica de Illinois.
Según informó CBS News Chicago, ambas empresas rechazaron las acusaciones y aseguraron que sus sistemas no están diseñados para identificar personas. La controversia aparece mientras sus vehículos circulan por las veredas como parte de un programa piloto municipal.
El reclamo apunta al uso de los datos
Los demandantes alegan que las cámaras de los robots registraron información biométrica privada de peatones. Sus acciones invocan la Ley de Privacidad de Información Biométrica de Illinois, que regula la recolección, almacenamiento y utilización de esos identificadores.
La discusión no se limita a la presencia de cámaras, sino al tratamiento de lo que captan. Las acusaciones todavía deben resolverse judicialmente: la información difundida no incluye un fallo que determine que las empresas vulneraron la norma.
Coco Robotics niega haber recogido información biométrica
Un portavoz de Coco Robotics sostuvo que la demanda interpreta equivocadamente su tecnología. La compañía negó haber recolectado datos biométricos en Chicago y expresó confianza en que el litigio será desestimado.
Su respuesta rechaza el fundamento del reclamo. La disputa deberá examinar qué registros generan los dispositivos y cómo se procesan, frente a la acusación de que se habría obtenido información protegida sin cumplir los requisitos legales.
Serve afirma que las cámaras sirven para circular
Serve Robotics explicó que sus vehículos utilizan cámaras y sensores para desplazarse de manera segura por las veredas. Según su portavoz, esos recursos no se emplean para reconocer individuos ni elaborar perfiles biométricos.
La empresa afirmó que sus sistemas tampoco están diseñados para identificar personas. Esa postura sitúa en el centro del caso la diferencia entre captar imágenes para la navegación y tratar información como un identificador biométrico, cuestión que permanece en discusión.
Las compañías participan en un programa piloto
Los robots operan dentro de una prueba autorizada por Chicago para trasladar pedidos de restaurantes a clientes. Coco obtuvo su licencia municipal en noviembre de 2024, mientras que Serve comenzó sus operaciones en septiembre de 2025.
El programa fue presentado ante el Concejo Municipal en 2022, durante la gestión de Lori Lightfoot. Según las autoridades, busca evaluar los beneficios y riesgos de incorporar estos dispositivos de entrega al espacio público.
La autorización tiene plazo hasta mayo de 2027
La prueba seguirá autorizada hasta mayo de 2027, salvo que el Concejo Municipal decida terminarla antes o extenderla. Las demandas añaden un debate sobre privacidad a la evaluación de esta modalidad de reparto.
Los reclamos fueron presentados como acciones colectivas, que permiten reunir a personas que alegan haber sufrido una práctica similar. Su presentación no establece por sí misma que haya existido una infracción, mientras las compañías mantienen sus negativas.
Una petición vecinal reclama suspender la prueba
Josh Robertson, impulsor de la petición No Sidewalk Bots, afirmó que más de 4.600 habitantes firmaron un pedido para suspender el programa hasta evaluar sus consecuencias y definir reglas específicas.
Según Robertson, los firmantes expresaron preocupación por la privacidad, posibles obstáculos al tránsito, choques con infraestructura y efectos sobre mascotas y niños. Estos cuestionamientos amplían el debate sobre cómo compatibilizar el reparto automatizado con el uso cotidiano de las veredas.
Fuente: Infobae