Los perros mayores necesitan seguir activos con ejercicio adaptado a sus capacidades
Los perros necesitan mantener actividad física durante su envejecimiento, pero con rutinas ajustadas a sus posibilidades. Llegar a la etapa senior no implica abandonar los paseos o el juego, sino revisar cómo realizarlos para preservar la movilidad y la calidad de vida.

La veterinaria M.ª Ángeles Toscano, de Royal Canin, explica que el ejercicio debe modificarse según las capacidades del animal. La alimentación y las revisiones veterinarias también forman parte de un cuidado que conviene adaptar progresivamente, antes de que aparezcan dificultades importantes.
Moverse más despacio puede ser una primera señal
Un estudio impulsado por Royal Canin señala que el 53% de los cuidadores identifica como primer signo de envejecimiento una mayor lentitud o dificultad para levantarse. Otro 40% observa que su perro muestra menos interés por jugar que en etapas anteriores.
Estos cambios pueden motivar una revisión de sus necesidades. Conocer la rutina habitual de la mascota permite advertir diferencias en sus movimientos y en su disposición para participar en actividades cotidianas.
Anticiparse a los problemas de salud
Según el informe citado, un 42% de los tutores empieza a considerar la vejez de su perro únicamente cuando aparece un problema de salud evidente. Los profesionales recomiendan no esperar hasta ese momento para revisar sus cuidados.
La propuesta combina hábitos adecuados, controles veterinarios periódicos y ajustes graduales en el ejercicio y la alimentación. El objetivo es acompañar los cambios del animal y conservar sus capacidades durante el mayor tiempo posible.
Paseos más cortos y frecuentes
Toscano destaca que los paseos siguen siendo fundamentales para mantener la masa muscular y la movilidad. En lugar de eliminar la actividad, puede resultar necesario distribuirla en recorridos más breves y frecuentes, acordes con la condición de cada perro.
También señala la conveniencia de elegir superficies que reduzcan el impacto sobre las articulaciones. La adaptación debe responder a las posibilidades del animal, por lo que una misma rutina no resulta necesariamente apropiada para todos los perros mayores.
La alimentación también debe acompañar esta etapa
Las necesidades energéticas cambian con el envejecimiento. Por eso, los especialistas destacan la importancia de una alimentación adaptada, con un aporte adecuado de proteínas y nutrientes que favorezcan la salud articular, ósea, inmunitaria y cutánea.
El ejercicio personalizado y la nutrición adecuada se complementan para ayudar a conservar la vitalidad. Junto con el seguimiento veterinario, permiten ajustar los cuidados a medida que cambian las necesidades del perro.
Fuente: Diario as