Científicos de la UBA desarrollan una tecnología con cúrcuma que podría ayudar a mejorar la memoria

Un equipo de investigadores de la Universidad de Buenos Aires desarrolló una innovadora estrategia basada en nanotecnología para mejorar la absorción de la curcumina, el principal compuesto activo de la cúrcuma.

Un grupo de científicos de la Universidad de Buenos Aires (UBA) dio un importante paso en la investigación de enfermedades neurodegenerativas al desarrollar una tecnología que mejora la llegada de la curcumina al cerebro, un compuesto presente en la cúrcuma conocido por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Los primeros ensayos en laboratorio mostraron resultados alentadores sobre la memoria, aunque los especialistas aclaran que aún faltan años de investigación antes de pensar en un tratamiento para personas.

La investigación busca superar una de las principales limitaciones de esta sustancia: su baja absorción por el organismo. Aunque numerosos estudios han señalado durante años el potencial terapéutico de la curcumina, la mayor parte del compuesto se degrada rápidamente en el sistema digestivo, lo que reduce considerablemente su eficacia.

Nanotecnología para llegar al cerebro

Para resolver ese problema, los investigadores diseñaron nanopartículas capaces de encapsular la curcumina y protegerla durante su recorrido por el organismo.

Estos diminutos transportadores, con un tamaño inferior a los 200 nanómetros, permiten que el compuesto llegue de forma mucho más eficiente al tejido cerebral y logre atravesar la barrera hematoencefálica, una estructura natural que protege al cerebro del ingreso de sustancias potencialmente dañinas, pero que también dificulta el acceso de muchos medicamentos.

El proyecto fue desarrollado por especialistas del Laboratorio de Nanomedicinas y del Laboratorio de Neurofarmacología de los Procesos de Memoria de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA.

Resultados alentadores en laboratorio

Las primeras pruebas realizadas en modelos animales mostraron que la curcumina encapsulada mejoró los procesos relacionados con la memoria.

Los investigadores observaron que los animales lograban recordar con mayor facilidad la información previamente aprendida y reforzaban recuerdos ya almacenados, resultados que representan un avance importante para comprender cómo podría utilizarse esta tecnología en enfermedades como el Alzheimer.

Los científicos explican que la curcumina actúa reduciendo el estrés oxidativo y la inflamación, dos mecanismos estrechamente relacionados con el deterioro progresivo de las neuronas.

Además, favorece la plasticidad sináptica, proceso mediante el cual las conexiones entre neuronas se fortalecen y permiten consolidar el aprendizaje y la memoria.

Una investigación que todavía requiere años de estudio

Pese a los resultados positivos, los especialistas insisten en que aún no existe un tratamiento disponible para pacientes.

El trabajo se encuentra en una etapa de investigación básica y todavía será necesario desarrollar nuevos estudios para comprender con mayor precisión cómo actúan las nanopartículas dentro del cerebro, evaluar su seguridad a largo plazo y realizar ensayos clínicos en seres humanos.

Los expertos estiman que un eventual tratamiento podría tardar entre 10 y 20 años en llegar, siempre que las próximas etapas de investigación confirmen los resultados obtenidos hasta el momento.

La cúrcuma sigue despertando interés científico

Diversos estudios internacionales también han investigado el potencial de la curcumina para proteger la salud cerebral.

Revisiones científicas indican que este compuesto podría contribuir a mejorar la memoria y otras funciones cognitivas, especialmente cuando se administra mediante formulaciones que aumentan su absorción, como nanopartículas o combinaciones con piperina, el componente activo de la pimienta negra.

No obstante, organismos y universidades de referencia como Harvard y Johns Hopkins recuerdan que la evidencia clínica disponible todavía es insuficiente para recomendar suplementos de curcumina como tratamiento para enfermedades neurodegenerativas.

Los especialistas coinciden en que la cúrcuma es segura como parte de una alimentación equilibrada, pero advierten que cualquier suplemento debe consumirse bajo supervisión médica.

Mientras tanto, el desarrollo liderado por la UBA representa uno de los avances más prometedores en la búsqueda de nuevas herramientas para combatir enfermedades que afectan la memoria y el funcionamiento del cerebro, consolidando además el aporte de la ciencia argentina en el campo de la nanotecnología aplicada a la salud.

Fuente: Infobae

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