
La Guardia Costera de Estados Unidos rastrea un buque militar ruso cerca de Alaska
10/08/24 – 19:05 P.M
La Guardia Costera de Estados Unidos detectó un buque militar ruso cerca de las islas Aleutianas de Alaska, lo que generó un seguimiento exhaustivo de su trayectoria. Aunque la nave se encontraba en aguas internacionales, estaba dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) estadounidense. El incidente se gestionó sin mayores complicaciones, y el buque ruso finalmente abandonó la zona.
El lunes pasado, la Guardia Costera de Estados Unidos identificó un buque militar ruso navegando cerca de las islas Aleutianas, en Alaska. Este incidente tuvo lugar a unos 48 kilómetros al sureste del paso de Amukta, dentro de la ZEE estadounidense pero en aguas internacionales. La nave fue detectada en un área sensible, y aunque su presencia no constituyó una amenaza directa, la Guardia Costera mantuvo una vigilancia estrecha para asegurar que no se produjeran interrupciones en los intereses estadounidenses en la región.
Vigilancia activa y respuesta de la Guardia Costera
Para monitorear la trayectoria del buque ruso, la Guardia Costera desplegó un helicóptero de la Estación Aérea de Kodiak y el buque patrulla Alex Haley, los cuales siguieron de cerca el movimiento del buque hasta que este se alejó de las 200 millas náuticas al este. El comandante Steven Baldovsky, quien estuvo a cargo de la operación, afirmó que la respuesta de la Guardia Costera fue crucial para garantizar la seguridad y proteger los intereses de Estados Unidos en el entorno marítimo de Alaska.
Precedentes de actividad militar extranjera en la zona
Este tipo de incursiones no son completamente inusuales en la región. En julio de este año, la Guardia Costera avistó cuatro buques militares chinos al norte del paso de Amchitka, también en aguas internacionales pero dentro de la ZEE estadounidense. Además, en el mismo mes, se presenció por primera vez un sobrevuelo conjunto de bombarderos rusos y chinos en el espacio aéreo internacional frente a Alaska, lo que fue interpretado como una señal de la creciente cooperación militar entre ambos países.
El Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD) confirmó que los aviones involucrados en esa operación fueron dos bombarderos TU-95 de Rusia y dos H-6 de China. Aunque la maniobra no fue considerada una amenaza, Estados Unidos y Canadá rastrearon e interceptaron los vuelos, demostrando su capacidad de respuesta ante cualquier posible riesgo.
Reacciones de los Estados Unidos y del Kremlin
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, destacó que la vigilancia y la preparación constante de las fuerzas estadounidenses permitieron rastrear e interceptar a los aviones rusos y chinos sin incidentes. Austin también señaló que era la primera vez que se observaba una operación conjunta de este tipo entre Rusia y China.
Desde el Kremlin, confirmaron la operación militar, que se extendió por cinco horas y que incluyó un patrullaje conjunto de bombarderos estratégicos rusos TU-95MS y bombarderos chinos Xian H-6K sobre los mares de Chukchi y Bering, así como el Pacífico Norte. Según el Ministerio de Defensa ruso, la operación se llevó a cabo en cumplimiento de las leyes internacionales, sin violar el espacio aéreo de terceros países. Además, indicaron que cazas de otros países acompañaron al grupo en ciertas etapas de la ruta, aunque esto no afectó las actividades del «plan de cooperación para 2024», que, según ellos, no estaba dirigido contra ningún país en particular.
Creciente actividad militar de Rusia y China en el Pacífico Norte
La actividad militar rusa en el Pacífico norte ha sido constante, pero en los últimos años, China ha incrementado su participación en la región a medida que expande su fuerza naval y aérea. Esta colaboración entre Rusia y China en el Pacífico Norte es un claro reflejo de su intención de consolidar su presencia militar en áreas estratégicas, lo que ha llevado a Estados Unidos a reforzar su vigilancia y preparación en la región.
Fuente: Infobae
Foto: Tribuna Abierta