Identifican una nueva especie de pingüino por primera vez en más de 100 años
Un análisis genético permitió describir al pingüino papúa del sureste, que habita las islas Kerguelén. La investigación también advierte que el calentamiento global podría comprometer los hábitats de las poblaciones subantárticas antes de 2050.

Un equipo internacional de científicos describió al Pygoscelis kerguelensis, conocido como pingüino papúa del sureste. El ave habita las islas Kerguelén, en el sur del océano Índico, a casi 2.000 kilómetros al norte de la Antártida.
El estudio, publicado en Communications Biology, redefine la clasificación del grupo papúa y reconoce cuatro linajes diferenciados. También plantea advertencias sobre su conservación frente al cambio climático.
Un hallazgo después de más de un siglo
Según la investigación, la última especie de pingüino descrita formalmente fue el saltarrocas del norte, nombrado en 1921.
El nuevo trabajo reunió a investigadores de Estados Unidos y Chile y examinó de forma casi completa la distribución mundial de los papúa, cuya clasificación llevaba décadas en discusión.
El ADN permitió distinguir cuatro linajes
Los científicos analizaron 64 ejemplares de 10 colonias reproductoras, distribuidas desde la región antártica hasta Sudamérica.
Aunque estas aves presentan un aspecto muy similar, sus genomas permitieron distinguir los linajes del norte, del sur, del sureste y del este. Las separaciones genéticas se remontan a entre 300.000 y 500.000 años.
El aislamiento favoreció las diferencias
Los papúa suelen regresar al mismo lugar para reproducirse y no se alejan demasiado de sus nidos. Ese comportamiento mantuvo a las poblaciones separadas y favoreció su adaptación a distintos entornos.
Su dieta flexible también les permitió permanecer en sus territorios sin depender de una única presa. Con el tiempo, cada grupo acumuló diferencias genéticas.
El cambio climático amenaza sus hábitats
Los modelos del estudio proyectan que, bajo un escenario moderado de calentamiento global, las poblaciones subantárticas podrían perder sus áreas de distribución actuales antes de 2050.
La escasez de islas alternativas dificultaría su desplazamiento. El papúa del sur, que anida en territorio antártico, podría resultar menos afectado o incluso ampliar su distribución.
Un llamado a coordinar la conservación
La investigadora Juliana Vianna, de la Universidad Nacional Andrés Bello de Chile, destacó la necesidad de proteger a los tres grupos subantárticos.
La región comprende territorios bajo jurisdicción de Chile, Francia, Australia y Nueva Zelanda, por lo que las medidas de conservación requieren coordinación entre los países involucrados.
Los datos ayudarán a estudiar la gripe aviar
La información recopilada también será utilizada en investigaciones sobre la gripe aviar, que afecta a pingüinos, otras aves y mamíferos en distintas regiones.
Además de aportar una nueva clasificación, el trabajo ofrece datos para futuras investigaciones sobre las amenazas que enfrentan estas poblaciones.
Fuente: Infobae