¿Tu perro o gato ya es senior? La edad que marca el comienzo de la vejez y los cuidados que necesita
El envejecimiento no comienza a la misma edad en todas las mascotas. En los perros depende especialmente del tamaño y el peso, mientras que en los gatos suele establecerse alrededor de los 9 o 10 años. Con la llegada de esta etapa es importante adaptar la alimentación, la actividad física y los controles veterinarios.

Determinar cuándo un perro o un gato entra en la etapa senior es importante para comenzar a prestar mayor atención a determinados cambios físicos y de comportamiento. Sin embargo, no existe una edad idéntica para todas las mascotas.
En los perros, el tamaño y el peso tienen una influencia importante: generalmente, los ejemplares pequeños envejecen más lentamente que los grandes y gigantes. En los gatos, en cambio, la referencia suele situarse alrededor de los 9 o 10 años.
¿A qué edad un perro se considera senior?
De acuerdo con la guía difundida por la veterinaria María Vetican, la edad aproximada depende del peso del animal:
- Menos de 10 kilos: entre los 10 y 11 años.
- De 10 a 25 kilos: entre los 8 y 9 años.
- De 25 a 45 kilos: entre los 7 y 8 años.
- Razas gigantes: desde aproximadamente los 6 años.
Esto explica por qué dos perros de la misma edad pueden encontrarse en etapas muy diferentes de su vida. Un perro pequeño de siete años puede conservar todavía características propias de un adulto, mientras que uno gigante de esa misma edad ya puede necesitar cuidados propios de un animal senior.
¿Y cuándo un gato comienza a considerarse mayor?
En los gatos, la referencia señalada se encuentra alrededor de los 9 o 10 años, independientemente de la raza.
Llegar a esta edad no significa necesariamente que el animal esté enfermo o que vaya a perder rápidamente su calidad de vida. La categoría senior sirve principalmente para indicar que comienza una etapa en la que resulta conveniente aumentar la prevención y observar con mayor atención posibles cambios.
Las señales que pueden aparecer con los años
A medida que envejecen, perros y gatos pueden mostrar modificaciones en su nivel de actividad, aspecto físico y comportamiento cotidiano.
Pueden descansar durante más tiempo, mostrar menor entusiasmo por determinadas actividades o presentar cambios en sus rutinas habituales. Por eso, conocer bien el comportamiento de la mascota ayuda a detectar tempranamente cualquier modificación importante.
No todos los cambios deben atribuirse simplemente a la edad. Una alteración marcada en el apetito, movilidad, peso o comportamiento merece una consulta veterinaria.
Los controles veterinarios cobran mayor importancia
Cuando una mascota entra en la etapa senior, los chequeos veterinarios adquieren especial importancia. El objetivo es detectar de manera temprana enfermedades crónicas o degenerativas que pueden aparecer con mayor frecuencia con el paso de los años.
La periodicidad y los estudios necesarios dependerán de cada animal, sus antecedentes, estado general y las indicaciones de su veterinario.
Alimentación y actividad también deben adaptarse
Las necesidades nutricionales pueden cambiar durante la vejez. Por eso, la alimentación debe ajustarse de acuerdo con el peso, la actividad y las condiciones particulares de cada mascota, siempre con orientación profesional.
La actividad física tampoco necesariamente debe desaparecer. Puede ser necesario modificar su intensidad y duración para acompañar la reducción natural de energía y movilidad.
El objetivo durante esta etapa es que perros y gatos continúen teniendo una buena calidad de vida, con un ambiente cómodo, alimentación adecuada, actividad acorde con sus posibilidades y controles veterinarios que permitan detectar cualquier problema lo antes posible.
Fuente: LA NACION