Trump pide a las empresas canadienses mudarse a Estados Unidos en plena guerra comercial
El presidente estadounidense ofreció eliminar los aranceles para las compañías que trasladen sus operaciones al país. Canadá responderá desde el 8 de septiembre con gravámenes de hasta el 50% sobre más de 700 productos.

El presidente Donald Trump llamó a las empresas canadienses que mantienen negocios con Estados Unidos a trasladar inmediatamente sus operaciones al país.
El mandatario aseguró que las compañías que produzcan dentro del territorio estadounidense no tendrán que pagar aranceles. El planteamiento representa un nuevo paso en la creciente disputa comercial entre Washington y Ottawa.
Trump eleva la presión sobre Canadá
A través de Truth Social, Trump sostuvo que muchas compañías abandonaron Estados Unidos años atrás debido a las decisiones de gobiernos anteriores y las invitó a regresar.
El mandatario también afirmó que ya no quiere productos procedentes de Canadá, especialmente automóviles y piezas para vehículos. Además, acusó al país vecino de aprovecharse comercialmente de Estados Unidos durante décadas.
Trump calificó a Canadá como uno de los principales responsables de prácticas comerciales abusivas. También atribuyó a sus medidas arancelarias la recuperación de la industria automotriz estadounidense.
Fracasaron las negociaciones comerciales
Las declaraciones se produjeron después del colapso de las conversaciones entre ambos gobiernos el 21 de agosto. Washington y Ottawa se acusaron mutuamente de presentar condiciones de última hora que resultaban inaceptables.
Tras el fracaso del diálogo, Estados Unidos aplicó desde el 22 de agosto aranceles del 50% sobre productos canadienses valorados en aproximadamente USD 20.000 millones.
Las medidas fueron impuestas mediante la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930. Hasta el momento, no se anunció la reanudación de las negociaciones diplomáticas.
Canadá prepara su respuesta
El Gobierno del primer ministro Mark Carney anunció gravámenes de entre el 15% y el 50% sobre más de 700 productos estadounidenses. Las contramedidas comenzarán a regir el 8 de septiembre.
Ottawa calcula que la respuesta abarcará importaciones por CAD 27.600 millones, equivalentes a unos USD 20.000 millones. El objetivo es compensar “dólar por dólar” el impacto de las decisiones estadounidenses.
Los nuevos impuestos afectarán principalmente al acero, el aluminio, los productos lácteos, los electrodomésticos y la maquinaria agrícola.
Ottawa promete defender su economía
El ministro canadiense de Finanzas, François-Philippe Champagne, defendió las represalias y sostuvo que Estados Unidos exigió demasiado durante las negociaciones sin ofrecer suficientes concesiones.
Carney acusó a Washington de utilizar la integración económica como una herramienta de presión. El primer ministro aseguró que su país cuenta con recursos y un plan para responder a la ofensiva comercial.
Una encuesta del instituto Angus Reid indicó que tres de cada cuatro canadienses respaldan la decisión de abandonar las conversaciones. Sin embargo, dos de cada cinco expresaron preocupación por el posible impacto de la disputa sobre sus empleos.
Automóviles y acero enfrentarán mayores gravámenes
La tensión aumentó después de que Trump anunciara que, desde el 1 de enero de 2027, los aranceles sobre automóviles, camiones, autopartes y acero canadiense subirán al 50%.
Actualmente, los vehículos que no cumplen las condiciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá están sujetos a un gravamen del 25%. Los productos fabricados dentro de Estados Unidos permanecerán exentos.
El T-MEC queda bajo presión
Canadá es el segundo socio comercial de Estados Unidos en bienes, solamente superado por México. La escalada ocurre mientras permanece pendiente la revisión del T-MEC.
Trump se niega a renovar el tratado en sus actuales condiciones, lo que aumenta la incertidumbre sobre el futuro de una de las relaciones económicas más importantes de América del Norte.
El llamado a las empresas canadienses forma parte de una estrategia que combina impuestos a las importaciones con incentivos para trasladar la producción a Estados Unidos. Con las represalias de Ottawa próximas a entrar en vigor, la disputa se dirige hacia una nueva etapa sin señales inmediatas de acuerdo.
Fuente: Infobae