El incidente en la Bahía de La Habana

Durante la tarde del viernes 13 de febrero de 2026, una densa columna de humo negro se elevó sobre la Bahía de La Habana, alertando a los residentes de la capital cubana. El origen del fuego fue la Refinería Ñico López, una de las tres instalaciones de procesamiento de crudo más importantes del país. De acuerdo con los reportes oficiales del Ministerio de Energía y Minas (MINEM), el siniestro se localizó en un almacén de productos químicos y aditivos que se encontraban «en desuso».
Afortunadamente, la rápida intervención del Cuerpo de Bomberos de Cuba, apoyado por comandos de la propia refinería y fuerzas de refuerzo de la capital, permitió controlar las llamas en cuestión de horas. A diferencia de desastres previos, las autoridades confirmaron que no se registraron víctimas fatales ni heridos, y que el fuego no alcanzó los depósitos principales de combustible ni los buques petroleros que se encontraban atracados cerca de la instalación.
Contexto de vulnerabilidad y crisis energética
Este incendio ocurre en un momento crítico para Cuba, que enfrenta su peor crisis energética en décadas. El país se encuentra bajo un plan de emergencia que incluye la restricción en la venta de gasolinas y la implementación de jornadas laborales reducidas (de lunes a jueves) para intentar mitigar el déficit de generación eléctrica y la falta de suministros.
La infraestructura energética de la isla, notablemente envejecida y con dificultades para acceder a piezas de repuesto debido a las sanciones internacionales, muestra signos de fragilidad. Expertos señalan que cualquier incidente en plantas clave como la Ñico López —nacionalizada en 1960 y vital para el procesamiento del crudo nacional e importado— genera una alarma inmediata por el riesgo de parálisis total del transporte y los servicios básicos.
Reacciones y repercusiones internacionales
Mientras las causas del incendio siguen bajo investigación, el panorama se complica por la geopolítica regional. Recientemente, se ha reportado una disminución en los envíos de crudo desde Venezuela y presiones externas sobre los suministros que llegan a la isla. En este marco, el secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su preocupación por la situación humanitaria, mientras que países como México han enviado buques con ayuda humanitaria para paliar la escasez de insumos básicos.
El recuerdo del desastre en la Base de Supertanqueros de Matanzas en 2022 permanece fresco en la memoria colectiva, lo que explica la movilización masiva y la preocupación social ante este nuevo evento en La Habana. Por ahora, el gobierno asegura que la refinería ha retomado sus operaciones con normalidad, aunque la investigación pericial continúa para determinar si el origen fue un fallo técnico o una negligencia en el almacenamiento de los químicos.
Fuentes
- La Jornada (México): Arde refinería de La Habana
- Infobae (América Latina): Crisis en Cuba: se desató un gran incendio en una refinería en La Habana
- El Financiero (México): Cuba, sin petróleo y sin refinería: Se incendia planta Ñico López
- RTVE (España): Un incendio afecta a una refinería de La Habana en plena crisis energética
- CiberCuba (Noticias locales): Autoridades detallan causas del incendio en la Ñico López
- Diario La Tribuna: Se desata un incendio de gran magnitud en una refinería de La Habana