
Seychelles, el Refugio de la Corrupción: El Caso de Mario Abdo Benitez
Revelaciones Impactantes
Un reciente informe de PeriodismoyPunto ha destapado un escándalo mayúsculo en Paraguay: el ex presidente Mario Abdo Benitez y su esposa estarían involucrados en la ocultación de 21 millones de dólares en cuentas bancarias en las islas Seychelles, un conocido paraíso fiscal. Esta revelación pone en tela de juicio la integridad de la administración de Abdo y plantea serias interrogantes sobre la transparencia de su gestión.
Filtraciones Confidenciales
A través de una filtración de una fuente confidencial, PeriodismoyPunto ha tenido acceso a registros bancarios que probarían la existencia de dos sociedades de responsabilidad limitada (LLC) con fondos millonarios a nombre de Mario Abdo y su esposa, Silvana López Moreira.
- Primera Cuenta: La cuenta en MCB International, con número 3128614805, fue abierta en noviembre de 2022, cuando Abdo aún ocupaba la presidencia. Esta cuenta registra un saldo de 12,3 millones de dólares y figura a nombre de Star Capital Financial Services Limited.
- Segunda Cuenta: La segunda cuenta, registrada bajo el número 29478391, fue abierta en septiembre de 2023, un mes después de que Abdo dejara la presidencia. A junio de 2025, esta cuenta mostraba un saldo de 8,7 millones de dólares, también a nombre de Exchange Contracts International Finance Limited.

Patrón de Lavado de Dinero
Los documentos revelan un patrón clásico de lavado de dinero, que incluye:
- Constitución Exprés: Las LLC fueron establecidas en 24 horas, utilizando accionistas nominales para ocultar la verdadera propiedad.
- Cuentas Fiduciarias: Las cuentas se abrieron en un banco que no exige la revelación del beneficiario final si la firma es extranjera.
- «Layering»: Los fondos fueron fraccionados y transferidos desde empresas en Dubái y Hong Kong, dificultando su rastreo.
- Repatriación o Inversión: Los fondos podrían regresar a Paraguay como «préstamos» a empresas locales o ser invertidos en bonos anónimos.
Este esquema plantea serias dudas sobre la legitimidad de las finanzas del ex presidente.

Desviaciones en la Declaración Patrimonial
Al dejar el cargo en agosto de 2023, Mario Abdo presentó una declaración jurada que reportaba un patrimonio neto de aproximadamente 3 millones de dólares. Sin embargo, la Contraloría General de la República ha descubierto que dos de sus empresas, Aldia S.A. y Createc S.A., movieron utilidades por cerca de 45 millones de dólares entre 2018 y 2023, reclasificando estas ganancias como «reservas» y evadiendo así la supervisión fiscal.
La Contraloría ha indicado que las ganancias de estas empresas crecieron 61 veces respecto al periodo previo a su mandato, un incremento difícil de justificar con los ingresos declarados.
Implicaciones Políticas y Jurídicas
Este escándalo podría tener graves consecuencias para Abdo, quien se enfrenta a posibles cargos de enriquecimiento ilícito, lavado de activos y evasión fiscal. Si se logra demostrar la conexión entre sus empresas y las cuentas en Seychelles, esto podría llevar a su condena, convirtiéndolo en el primer ex presidente paraguayo en enfrentar tales acusaciones.
El escándalo ha generado un debate sobre la corrupción en Paraguay y la necesidad de que el sistema judicial actúe con rigor y transparencia. La comunidad internacional observa atentamente, ya que la credibilidad de Paraguay como destino de inversión depende de su capacidad para investigar a sus élites sin favoritismos.
Un Futuro Incierto
La confianza en el sistema judicial paraguayo se pone a prueba, ya que la capacidad de investigar a figuras políticas de alto perfil es crucial para la credibilidad del país. La justicia que actúe con rigor podría transformar este caso en un parteaguas institucional, mientras que un fallo débil podría reforzar la percepción de que, en Paraguay, el dinero viaja más rápido que la ley.
El escándalo de Mario Abdo Benitez plantea serias interrogantes sobre la corrupción y la integridad en la política paraguaya. A medida que avancen las investigaciones, el país estará en la mira internacional, y el desenlace de esta situación podría determinar el futuro político y económico de Paraguay.