
El secretario de Estado de EE. UU. afirma que la oposición ya no está presente en el país y apuesta por un enfoque pragmático ante la nueva presidencia interina; Trump advierte que Rodríguez enfrentará consecuencias severas si no coopera
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que Washington optará por una cooperación de corto plazo con Delcy Rodríguez, quien asumió como presidenta interina de Venezuela tras la salida de Nicolás Maduro, al considerar que la oposición tradicional ya no tiene una presencia efectiva dentro del país. Aunque elogió a María Corina Machado, a quien calificó como una figura “fantástica”, Rubio sostuvo que la realidad política venezolana impide una transición inmediata liderada por el bloque opositor.
Durante una entrevista televisiva, Rubio explicó que la prioridad de Estados Unidos es abordar los desafíos más urgentes que enfrenta Venezuela en las próximas semanas, como la estabilidad institucional, la seguridad y el funcionamiento básico del Estado. En ese sentido, afirmó que su gobierno trabajará con quienes ejercen actualmente el control del aparato gubernamental y militar, independientemente de su pasado político, siempre que exista voluntad de avanzar hacia cambios concretos.
Rubio subrayó que Estados Unidos no ha renunciado a su objetivo de una transición democrática en Venezuela, pero insistió en que dicho proceso no puede construirse desde el exterior ni basarse en estructuras políticas que hoy no operan dentro del país. Según el funcionario, el pragmatismo debe prevalecer frente a un escenario complejo y volátil.
Delcy Rodríguez asume como presidenta interina en un contexto de presión internacional
Tras la captura de Nicolás Maduro durante una operación liderada por fuerzas estadounidenses, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela declaró la ausencia del mandatario y juramentó a Delcy Rodríguez como presidenta interina ante la Asamblea Nacional. Rodríguez, ex vicepresidenta y figura clave del chavismo, asumió el cargo con el respaldo de sectores institucionales y de la Fuerza Armada Nacional.
En sus primeras declaraciones como jefa de Estado interina, Rodríguez manifestó su intención de abrir canales de diálogo con la comunidad internacional y expresó su disposición a entablar una relación de cooperación con Estados Unidos, siempre dentro del marco del respeto mutuo y el derecho internacional. No obstante, su llegada al poder ha generado desconfianza tanto dentro como fuera de Venezuela, debido a su estrecha vinculación con el gobierno de Maduro.
Analistas coinciden en que Rodríguez enfrenta un escenario extremadamente delicado: presiones internas por reformas inmediatas, exigencias externas de cooperación y la amenaza latente de nuevas sanciones si no se producen avances tangibles.
Trump lanza una advertencia directa a la presidenta interina
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó públicamente el enfoque de su secretario de Estado, pero elevó el tono al advertir que Delcy Rodríguez podría enfrentar consecuencias incluso más severas que las aplicadas a Maduro si no “hace lo correcto”. Trump afirmó que Washington utilizará todas las herramientas a su alcance —políticas, económicas y diplomáticas— para garantizar que Venezuela avance hacia un cambio real.
El mandatario dejó en claro que Estados Unidos no tiene intención de gobernar Venezuela, pero sí de ejercer presión para proteger intereses estratégicos, entre ellos la estabilidad regional, la lucha contra el narcotráfico y el acceso a los recursos energéticos del país sudamericano.
María Corina Machado y la oposición, relegadas en la estrategia inmediata
Pese a los elogios de Rubio hacia María Corina Machado, la Casa Blanca ha decidido no impulsarla como figura central de una transición inmediata. Funcionarios estadounidenses consideran que la oposición venezolana carece actualmente de la estructura y presencia necesarias para asumir el control del país en el corto plazo.
Según esta visión, cualquier proceso de transición democrática deberá construirse de manera gradual y desde dentro de Venezuela, una vez que se estabilice la situación política y se generen las condiciones institucionales adecuadas.
Reacciones internacionales y escenario abierto
La intervención estadounidense y el cambio abrupto de poder en Venezuela han provocado reacciones divididas en la comunidad internacional. Mientras algunos gobiernos han expresado preocupación por la soberanía venezolana y el uso de la fuerza, otros observan con cautela la posibilidad de una reconfiguración política que permita superar años de crisis económica y social.
El futuro inmediato de Venezuela dependerá, en gran medida, de las decisiones que tome Delcy Rodríguez en sus primeros días al frente del gobierno interino y del nivel de cooperación que esté dispuesta a ofrecer a Estados Unidos y a los organismos internacionales.
Fuentes
El Mundo
https://www.elmundo.es
Mundo América
https://www.mundoamerica.com/news/2026/01/05/695b905921efa0ba138b457b.html