Rescatan del Mediterráneo enormes bloques del Faro de Alejandría, una de las siete maravillas del mundo antiguo
Un equipo internacional de arqueólogos recuperó 22 bloques monumentales del Faro de Alejandría, una de las siete maravillas del mundo antiguo. Las piezas permanecieron sumergidas durante más de 1.600 años y serán utilizadas para crear una reconstrucción digital del emblemático monumento.

Uno de los monumentos más emblemáticos de la antigüedad vuelve a revelar parte de su historia. Un grupo de arqueólogos logró recuperar del fondo del mar Mediterráneo 22 enormes bloques pertenecientes al Faro de Alejandría, una estructura considerada una de las siete maravillas del mundo antiguo y símbolo del esplendor del Egipto helenístico.
El hallazgo forma parte del proyecto internacional PHAROS, desarrollado por el Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia (CNRS), el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto y la Fundación Dassault Systèmes.
Bloques de hasta 80 toneladas
Entre las piezas recuperadas se encuentran dinteles, jambas, umbrales y grandes losas de piedra que formaban parte de la entrada monumental del faro. Algunos de estos bloques pesan entre 70 y 80 toneladas, lo que refleja la magnitud de una de las construcciones más impresionantes de la antigüedad.
Los restos permanecieron durante siglos bajo las aguas del puerto de Alejandría, donde quedaron sumergidos tras la destrucción progresiva del monumento a causa de varios terremotos.
Un rompecabezas arqueológico en tres dimensiones
El principal objetivo de la expedición es avanzar en la reconstrucción digital del Faro de Alejandría. Para ello, cada bloque será escaneado mediante técnicas de fotogrametría de alta precisión y posteriormente incorporado a un modelo virtual que permitirá recrear la estructura original.
El proyecto también reúne a arqueólogos, arquitectos, historiadores y especialistas en patrimonio, quienes analizan documentos antiguos, representaciones históricas y registros arqueológicos para reconstruir con la mayor fidelidad posible el aspecto que tenía el faro hace más de dos mil años.
Décadas de investigaciones submarinas
Aunque los restos del monumento fueron identificados en la década de 1960, las investigaciones arqueológicas sistemáticas comenzaron en los años 90. Desde entonces se han documentado más de 3.300 objetos, entre ellos columnas, esfinges, obeliscos y enormes bloques de granito pertenecientes al antiguo complejo.
Las nuevas tecnologías permitieron ahora rescatar algunas de las piezas más grandes y mejor conservadas, marcando un nuevo avance en el estudio del histórico monumento.
Una maravilla que marcó la historia
Construido a comienzos del siglo III antes de Cristo durante el reinado de Ptolomeo I Sóter y diseñado por el arquitecto griego Sóstrato de Cnido, el Faro de Alejandría superaba los 100 metros de altura y guiaba a las embarcaciones que llegaban al puerto egipcio.
Durante más de 1.600 años fue una de las estructuras más altas construidas por el ser humano. Sin embargo, varios terremotos provocaron su deterioro hasta quedar prácticamente destruido. Siglos después, parte de sus piedras fueron reutilizadas para levantar la fortaleza de Qaitbay, que aún se conserva en el mismo lugar.
Fuente: El Cronista