Putin visita por primera vez las islas Kuriles y desata una fuerte protesta de Japón
El Gobierno japonés convocó al embajador ruso en Tokio después de que Vladímir Putin realizara una visita sorpresa a Iturup, una de las cuatro islas cuya soberanía reclama Japón. La disputa territorial, que se remonta al final de la Segunda Guerra Mundial, sigue impidiendo que ambos países firmen un tratado de paz definitivo.

El Gobierno de Japón convocó al embajador ruso en Tokio, Nikolai Nozdriev, para expresar formalmente su protesta por la visita del presidente Vladímir Putin a la isla de Iturup, territorio administrado por Rusia pero reclamado históricamente por Japón.
Se trata, según la información difundida por la agencia estatal rusa TASS, de la primera visita presencial del mandatario ruso al archipiélago. El viaje vuelve a colocar en primer plano una disputa territorial que permanece sin resolver desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Japón considera “inaceptable” la visita
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, reaccionó con dureza y sostuvo que la presencia de Putin en la isla resulta “absolutamente inaceptable”.
La mandataria afirmó que la visita “hiere los sentimientos del pueblo japonés”, especialmente porque Tokio considera a Iturup —denominada Etorofu por Japón— parte de sus llamados Territorios del Norte.
El ministro de Exteriores, Toshimitsu Motegi, también anunció una protesta enérgica ante Moscú y reiteró la posición oficial de Tokio de que las cuatro islas en disputa pertenecen a Japón tanto por razones históricas como jurídicas.
Una disputa que comenzó al finalizar la guerra
El conflicto territorial involucra a Iturup, Kunashir, Shikotan y Habomai, cuatro territorios situados al noreste de Hokkaido que quedaron bajo control soviético al finalizar la Segunda Guerra Mundial.
Japón sostiene que su ocupación fue ilegal y reclama su devolución. De acuerdo con documentos del Ministerio de Exteriores japonés, alrededor de 17.000 residentes japoneses fueron expulsados de estos territorios hasta 1949.
Rusia, en cambio, considera que su soberanía sobre las islas quedó establecida como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial y rechaza las reclamaciones japonesas.
Rusia y Japón todavía no tienen un tratado de paz
La disputa por las islas tiene una consecuencia histórica excepcional: Rusia y Japón nunca firmaron un tratado de paz formal que cerrara definitivamente el conflicto de la Segunda Guerra Mundial.
Durante el Gobierno del ex primer ministro Shinzo Abe hubo numerosos intentos de alcanzar un acuerdo. Entre 2013 y 2019, Abe mantuvo más de 25 encuentros con Putin, aunque las negociaciones no consiguieron resolver la cuestión territorial.
Tokio buscaba recuperar la soberanía de las islas, mientras Moscú se mantuvo firme en su posición.
La guerra de Ucrania profundizó el enfrentamiento
Las relaciones entre ambos países empeoraron considerablemente después de la invasión rusa de Ucrania. Japón se sumó a las sanciones occidentales contra Moscú e impuso restricciones comerciales y controles sobre determinadas exportaciones.
Rusia respondió suspendiendo las conversaciones para alcanzar un tratado de paz, además de congelar los viajes sin visado de ciudadanos japoneses a las islas y detener las negociaciones sobre proyectos económicos conjuntos.
El Kremlin llegó a afirmar este año que las relaciones bilaterales se habían reducido prácticamente “a cero” debido a lo que considera una política hostil de Tokio.
Putin reafirma la posición de Moscú
Durante su recorrido por Iturup, Putin visitó la planta procesadora de pescado Yasny después de supervisar ejercicios navales rusos desarrollados en el extremo oriental del país.
El mandatario sostuvo que la situación de las islas responde a la “realidad” establecida en documentos internacionales y volvió a cuestionar las sanciones japonesas contra Rusia.
Putin también recordó el papel que desempeñó Shinzo Abe en los intentos de acercamiento entre ambos gobiernos, pero responsabilizó a Tokio del actual deterioro de las relaciones.
Una visita en medio de creciente tensión regional
La llegada de Putin a Iturup se produce además en un contexto de mayor actividad militar en Asia-Pacífico. Rusia realizó importantes maniobras navales en la región, mientras Corea del Norte efectuó recientemente un nuevo lanzamiento de misil balístico.
La visita presidencial vuelve así a elevar la tensión entre Moscú y Tokio y deja todavía más distante una solución a una disputa territorial que lleva más de ocho décadas condicionando las relaciones entre Japón y Rusia.
Fuente: EL PAÍS