
Nueva York adopta medidas contra el ruido urbano: ‘Cámaras de ruido’ para imponer multas a conductores ruidosos
El problema del ruido en las grandes ciudades, incluyendo la emblemática Nueva York, ha llevado a la implementación de una nueva legislación que busca abordar las crecientes quejas por contaminación auditiva. Este jueves, se espera que el Consejo Municipal de Nueva York apruebe una medida para instalar ‘cámaras de ruido’ que detecten vehículos, como automóviles o motocicletas, responsables de generar niveles excesivos de ruido, con la finalidad de multar a sus conductores.
La iniciativa, impulsada principalmente por el miembro del consejo municipal Keith Powers, quien representa al East Side de Manhattan, surge ante el aumento de quejas relacionadas con el ruido en diversas zonas de la ciudad, especialmente en Manhattan. Powers destacó la efectividad del sistema de cámaras utilizado en París, lo que inspiró la aplicación de una medida similar en la Gran Manzana.
El programa de multas propuesto establece un sistema de cámaras de ruido que detectarán vehículos a motor que excedan los límites sonoros permitidos por la ley. Estas cámaras estarán equipadas con tecnología que se activará cuando un vehículo alcance al menos 85 decibeles en una distancia de 15 metros o más.
El Departamento de Protección Ambiental (DEP) será responsable de garantizar la presencia de al menos cinco cámaras de ruido en cada uno de los cinco distritos de la ciudad: Manhattan, Brooklyn, el Bronx y Staten Island, con la posibilidad de aumentar el número de dispositivos detectores de ruido en el futuro, según explicó Powers.
La medida representa un paso significativo en la lucha contra la contaminación acústica y la mejora del entorno urbano en Nueva York. Además, refleja el compromiso de las autoridades locales en abordar los problemas de calidad de vida que afectan a los residentes de la ciudad.
La implementación de ‘cámaras de ruido’ no solo busca disuadir a los conductores ruidosos, sino también fomentar un ambiente más tranquilo y saludable para todos los neoyorquinos.
Fuente: EL TIEMPO
Foto: Unsplash