La pobreza multidimensional sigue siendo un desafío estructural en Centroamérica y República Dominicana
Un informe de la CEPAL y el PNUD revela importantes diferencias entre los países de Centroamérica y República Dominicana en materia de pobreza multidimensional, una medición que evalúa carencias en salud, educación, vivienda, empleo y acceso a servicios básicos.

La pobreza no se mide únicamente por el nivel de ingresos. Un reciente informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) muestra que millones de personas en Centroamérica y República Dominicana enfrentan privaciones en áreas fundamentales como salud, educación, vivienda, empleo y acceso a servicios esenciales.
El estudio evidencia importantes diferencias entre los países de la región, con algunos avances significativos y otros desafíos que continúan afectando la calidad de vida de amplios sectores de la población.
Guatemala y Honduras registran los niveles más altos
Según los datos recopilados por organismos internacionales, Guatemala presenta la mayor incidencia de pobreza multidimensional de la subregión, con un 28,9% de la población afectada.
Le siguen Honduras, con un 12%, y Nicaragua, con un 15,6%, mientras que El Salvador registra un 7,9%.
En contraste, Costa Rica, Panamá y República Dominicana presentan indicadores considerablemente más bajos, aunque todavía enfrentan desafíos relacionados con el acceso equitativo a servicios y oportunidades.
Qué mide la pobreza multidimensional
A diferencia de las estadísticas tradicionales basadas únicamente en ingresos, este indicador incorpora múltiples factores que impactan directamente en el bienestar de las personas.
Entre ellos figuran el acceso a la educación, la atención sanitaria, las condiciones de vivienda, la disponibilidad de servicios básicos, las oportunidades laborales y, en algunos países, el acceso a internet y las tecnologías digitales.
La metodología busca ofrecer una visión más amplia de las condiciones reales de vida de la población.
El acceso a internet gana protagonismo
La conectividad digital se ha convertido en una variable cada vez más relevante dentro de las mediciones oficiales.
Países como Costa Rica, Panamá y República Dominicana incorporaron indicadores relacionados con el acceso y uso de internet para evaluar la inclusión digital y las oportunidades de desarrollo educativo y laboral.
Los especialistas consideran que la brecha tecnológica puede profundizar otras desigualdades sociales, especialmente en sectores vulnerables.
El hacinamiento sigue siendo un problema regional
Otro de los aspectos analizados es la calidad de la vivienda. El informe señala que Guatemala y Honduras presentan algunos de los niveles más altos de hacinamiento habitacional en la región, superando el 40% de incidencia según criterios internacionales.
República Dominicana reportó una tasa del 19% en 2022, mientras que Costa Rica y Panamá muestran indicadores más favorables.
Estas condiciones impactan directamente en la salud, la educación y el bienestar de las familias.
Los desafíos pendientes
La CEPAL advierte que las brechas en acceso a agua potable, saneamiento, electricidad y vivienda adecuada continúan afectando principalmente a las comunidades rurales.
Además, el informe destaca que la desigualdad de género sigue siendo un factor determinante, debido a la carga desproporcionada de trabajo doméstico y de cuidados que asumen muchas mujeres, limitando sus oportunidades económicas.
Los organismos internacionales coinciden en que reducir la pobreza multidimensional requiere políticas integrales que aborden simultáneamente educación, salud, empleo, vivienda y acceso a servicios, con estrategias adaptadas a la realidad de cada país.
Un reto que va más allá de los ingresos
Los resultados reflejan que, aunque algunos países han logrado avances importantes, la región todavía enfrenta obstáculos estructurales para garantizar condiciones de vida dignas para toda su población.
La pobreza multidimensional pone en evidencia que el desarrollo no depende únicamente del crecimiento económico, sino también de la capacidad de asegurar derechos, oportunidades y bienestar en múltiples dimensiones de la vida cotidiana.
Fuente: Infobae