
La inteligencia artificial en el aula: ¿sí o no?
La inteligencia artificial hace referencia a sistemas informáticos que buscan imitar la función cognitiva humana a través de máquinas, procesadores y softwares con el objetivo de realizar tareas de procesamiento y análisis de datos.
En la actualidad, se ha utilizado la Inteligencia Artificial en la educación de diversas maneras, desde chatbots que proporcionan asistencia a los estudiantes las 24 horas del día, los 7 días de la semana, hasta algoritmos de aprendizaje personalizados que se adaptan a las necesidades de cada estudiante.
La UNESCO está decidida a ayudar a los Estados Miembros para que saquen provecho del potencial de las tecnologías de la IA con miras a la consecución de la Agenda de Educación 2030, teniendo principios fundamentales de inclusión y equidad.
¿Cómo afecta la inteligencia artificial la educación?
La inteligencia artificial poco a poco está absorbiendo las tareas y desempeños de los seres humanos, hoy en día las funciones repetitivas y tareas específicas predeterminadas, ya están siendo reemplazadas por la inteligencia artificial; cada vez más el individuo trabajará colaborativamente con esta inteligencia artificial, que es capaz de manejar y administrar datos e información a unas velocidades impresionantes.
Esta interacción nos está modificando y cambiando la forma en que aprendemos, nos comunicamos e interactuamos; y esto nos lleva a redefinir procesos para poder adaptarnos a esta nueva realidad.
La educación debe entender que la forma en que venimos aprendiendo, y lo que venimos aprendiendo no necesariamente se está ajustando a los requerimientos del individuo de hoy.
Hoy por hoy la inteligencia artificial ha aportado valor y beneficios en el área de la educación. Existen programas educativos que han demostrado ayudar a los estudiantes a lograr una mejor comprensión de contenidos, obtener tutoriales, encontrar feedbacks y respuestas al instante, en algunos casos mejorando los resultados académicos.
Además de propiciar un andamiaje entre el contenido y los estudiantes, siendo una herramienta para alumnos y docentes con capacidades diferentes.
¿Qué debería transformarse en la educación para responder a la situación actual?
Para adaptarse a los cambios planteados por la inteligencia artificial debe centrar al estudiante como protagonista de sus procesos de aprendizaje y empoderarlo, en donde pueda desarrollar hábitos y disposiciones mentales, sea capaz de solucionar problemas, desarrollando creatividad, pensamiento crítico y habilidades de comunicación y comprensión del lenguaje de la tecnología; además de fomentar la empatía, la ética y los valores.
Y el rol del docente debe transformarse como un mentor y coach, capaz de desafiar y motivar al estudiante a ir más allá, a preguntarle para que sea el quien descubra el conocimiento, y no rescatarlo o darle respuestas absolutas. Por cuanto el sistema de evaluación por resultados específicos también debe replantearse, debe ser un sistema en donde el alumno sea capaz de conocer su proceso, y las áreas en que necesita enfocarse y desarrollar.
Es importante mencionar que la familia debe de actuar como un mediador, tener en cuenta el uso de pantallas, el tráfico de información, la seguridad de los niños, los sitios donde los alumnos recaban información y la veracidad de la misma.
Recordando siempre la importancia de la reflexión crítica en la adquisición de contenidos, proponer desafíos cognitivos, no caer en la actitud de que la IA sea resolutiva en su totalidad, sino un andamiaje.
Es difícil presagiar las situaciones y planteamientos del futuro, la ciencia y la tecnología están cambiando la sociedad, la cultura y los comportamientos; por ende, es necesario desarrollar individuos con valores y una moral que les permita estar preparados para lo desconocido y tomar decisiones que no afecten a la sociedad en general.
Max Tegmark, investigador y científico de MIT y especialista en inteligencia artificial, dice que es crucial reflexionar en los 3 elementos fundamentales de la inteligencia artificial: 1- La potencia, el poder a lo que puede llegar, la capacidad que tiene para llegar a espacios que aún no podemos comprender, el 2- Poder direccionar y el 3- El destino. Estos 3 elementos reúnen la tarea de la educación; ser inteligentes, ser proactivos, ser capaces de trabajar en conjunto y redireccionarlos.
Los invitos a reflexionar y asimilar que las tecnologías son parte de la cotidianeidad, formando parte de la evolución humana. Entender, que generan un mundo de información en nuestras manos, pero sin olvidarnos de la responsabilidad que cada acción conlleva. Ya no pensamos en una educación del mañana, en una educación a futuro, el futuro es hoy.
Acompañemos la educación respetuosamente.
Lic. Perez Raynoldi Claudia C.
Lic. en Psicopedagogía M.P 584
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