Fue deportada de Estados Unidos y hoy alimenta a migrantes en Tijuana
Esther Morales Guzmán, de 66 años, fue deportada por última vez a México en 2010. Hoy prepara entre 150 y 200 platos semanales para migrantes y organiza un servicio de transporte que les permitirá acudir a citas médicas y buscar trabajo.

Esther Morales Guzmán conoce el hambre, la separación familiar y las dificultades de empezar de nuevo. Originaria de Oaxaca, llegó a Estados Unidos en 1989 y, tras ocho deportaciones, se estableció definitivamente en Tijuana en septiembre de 2010. Su hija permaneció con familiares del otro lado de la frontera.
En México encontró trabajo en el restaurante La Antigüita, donde comenzó a entregar comida a personas necesitadas. Esa labor dio origen a Comida Calientita, un proyecto que actualmente prepara entre 150 y 200 platos por semana y visita regularmente 12 albergues para migrantes.
Una ayuda que resistió las dificultades
La caída de las ventas durante la pandemia y el cierre del restaurante en 2023 no detuvieron su trabajo. Esther continuó cocinando desde un campamento instalado afuera de un refugio hasta que, en junio de 2024, consiguió alquilar un local. Ese año, Comida Calientita se convirtió en asociación civil.
La iniciativa cuenta con apoyo de su hija, donantes y colaboradores de Humanizando la Deportación, un proyecto surgido en la Universidad de California en Davis que documenta testimonios de migrantes.
Ahora busca acercarlos a médicos y empleos
Su próximo objetivo es poner en marcha Transporte Migrante, una iniciativa para ayudar a quienes viven en albergues alejados del centro de Tijuana y tienen dificultades para trasladarse.
El servicio busca facilitar el acceso a citas médicas, trámites legales y oportunidades laborales. Esther aportó recursos propios para el pago inicial de una camioneta y, según explicó a CNN, prevé iniciar los recorridos el 19 de octubre.
A sus 66 años, mantiene su compromiso
Fuente: CNN