
Familia, tradición y globalización en choque
Más de 100.000 personas firman una petición para reemplazar a Bad Bunny en el medio tiempo de la Super Bowl LX y proponen como sustituto a George Strait
Contexto del anuncio
El 28 de septiembre de 2025 la NFL anunció que Bad Bunny —el nombre artístico de Benito Antonio Martínez Ocasio— encabezará la actuación del espectáculo de medio tiempo en el Super Bowl LX, que se celebrará el 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium en Santa Clara, California.
El anuncio generó tanto expectación —por tratarse de uno de los eventos televisivos más vistos del mundo— como polémica por varias razones que analizaremos a continuación.
La petición y sus reclamos
Una campaña en la plataforma Change.org, encabezada por un usuario identificado como “Kar Shell” desde Texas, ha superado las 100.000 firmas pidiendo que Bad Bunny sea reemplazado por George Strait, leyenda de la música country.
Los argumentos de la petición incluyen:
- Que el show del Super Bowl debe ser “familiar” y “sin politización del entretenimiento”, tal como lo expresan los promotores.
- Que la actuación debería “celebrar las tradiciones musicales estadounidenses”, señalando que George Strait encarna según ellos ese ideal.
- Críticas hacia la elección de Bad Bunny por su estilo, que algunos consideran incompatible con lo que esperan ciertos sectores del público del Super Bowl. Ejemplo: se acusa su predominancia del español y declaraciones como: “Y si no entendieron lo que acabo de decir, tienen cuatro meses para aprenderlo”.
La defensa de la NFL y otras reacciones
Por su parte, la NFL y su comisionado Roger Goodell defendieron la elección de Bad Bunny:
- Goodell comentó que la decisión fue “cuidadosamente pensada” y que el artista es “uno de los más populares del mundo”, lo que coincide con la estrategia de la liga de conectar con una audiencia global.
- No prevén cambiar la actuación pese al rechazo.
Otros hechos destacables: - Un sondeo de la Quinnipiac University encontró que la aprobación de la elección de Bad Bunny está clara en demócratas (~75 %) pero es mayoritariamente rechazada por republicanos (>60 %).
- El expresidente Donald Trump afirmó que “nunca había oído hablar” de Bad Bunny y calificó la decisión como “absurdamente ridícula”.
- La organización conservadora Turning Point USA anunció que producirá un espectáculo alternativo al de medio tiempo, como forma de contraprogramación.
¿Qué está en juego? Cultura, identidad y mercado
La controversia no es únicamente musical, sino que toca varios ejes sociales y culturales:
Identidad y lengua
Bad Bunny canta predominantemente en español, promueve la cultura puertorriqueña y latina, y ha hecho declaraciones sobre su herencia, lo que para algunos críticos de la petición significa “no encajar” en lo que creen debe ser la música estadounidense.
Para otros, esta elección representa justamente una oportunidad de visibilizar nuevas audiencias y diversificar un evento que históricamente se ha centrado en artistas angloparlantes.
Valores familiares vs. modernidad y diversidad
La petición insiste en que el show sea “familiar”, “sin politización” y “centrado en raíces estadounidenses”. En su visión, un artista como George Strait representa esa tradición.
La NFL, en cambio, parece apostar también por una lógica de alcance global y de reflejar una audiencia más diversa.
Mercado global y streaming
Bad Bunny ha sido uno de los artistas más escuchados del mundo, lo que le da al evento un mayor atractivo comercial.
Este tipo de decisiones evidencian cómo un espectáculo deportivo puede convertirse en un nodo de industria cultural global.
El sustituto propuesto: George Strait
La campaña pide que se sustituya al artista latino por George Strait, considerado “el rey del country”. Argumentos: más de 60 éxitos número uno, más de 40 años en la industria, símbolo de la música estadounidense, según los firmantes.
Este reemplazo idealizado encarna la visión conservadora de “volver a lo clásico”, mientras que otros lo ven como un intento de ocultar la diversidad que representa Bad Bunny.
Implicaciones para Latinoamérica
- Este debate refleja cómo los artistas latinos y la música en español ganan espacio en escenarios globales, marcando un cambio de paradigma.
- Desde Paraguay, es interesante observar cómo se refleja la tensión entre la identidad local/regional y la lógica global del entretenimiento.
- Para la audiencia latinoamericana, la presencia de Bad Bunny en el Super Bowl puede verse como una victoria simbólica de visibilidad cultural.
Posibles escenarios
- Que la NFL mantenga a Bad Bunny como cabeza del show (como ya lo ha confirmado).
- Que la petición crezca y provoque debates más intensos sobre la cultura del evento más visto de EE.UU.
- Que la actuación marque un antes y un después en términos de qué tipo de artista puede encabezar el Super Bowl; en otras palabras: ¿esta será la norma de ahora en adelante o una excepción?
- Que haya un impacto en ratings, en percepciones de marca NFL y también en la industria de la música latina.
El anuncio de Bad Bunny para el medio tiempo del Super Bowl LX ha desatado una tormenta cultural: una petición con más de 100.000 firmas pide su reemplazo por George Strait, argumentando tradición, valores familiares y música anglosajona. Por su parte, la NFL defiende su elección como parte de una visión global y diversa.
El choque entre ambas visiones —tradición vs. modernidad, cultura anglosajona vs. multiculturalidad, música en inglés vs. en español— revela que el espectáculo deportivo ya no es sólo eso: es un escenario de identidades, industrias y debates globales.
Fuentes
- Approval of Bad Bunny Super Bowl show split along partisan lines, poll finds
- Bad Bunny pushes back on Kristi Noem threat that immigrants stay away from Super Bowl
- Bad Bunny: Why MAGA is incensed
- Petition to replace Bad Bunny with George Strait for Super Bowl halftime show passes 50,000 signatures
- Kulturkampf: NFL hält an Bad Bunny für Superbowl-Show fest
- ABC News: NFL commissioner Roger Goodell backs Bad Bunny Super Bowl show
- Rolling Stone: Bad Bunny Super Bowl controversy