“Esto es un desastre”, las críticas republicanas a Trump tras perder el Congreso
La pérdida de ambas cámaras del Congreso provocó críticas de estrategas y dirigentes republicanos contra el presidente. La guerra con Irán, los aranceles y el costo de vida aparecen entre los motivos señalados. Trump rechazó asumir la derrota como propia, mientras algunos sectores empiezan a mirar hacia 2028.

La derrota del Partido Republicano en las elecciones de mitad de mandato transformó la sorpresa inicial en una discusión interna sobre la responsabilidad de Donald Trump. Después de perder el control de la Cámara de Representantes y del Senado, dirigentes, estrategas y aliados cuestionaron las prioridades del presidente durante la campaña.
Según testimonios recogidos por la BBC, el malestar combina críticas a la guerra con Irán, los aranceles, la política migratoria y la respuesta al costo de vida. Otros republicanos defienden al mandatario y atribuyen el resultado a candidatos débiles y a las dificultades habituales del partido gobernante en estos comicios.
Las derrotas en bastiones conservadores ampliaron el golpe
Los avances demócratas en Texas, Kansas y Carolina del Sur superaron las expectativas de numerosos republicanos. Aunque muchos anticipaban dificultades para conservar la Cámara baja, la magnitud de las pérdidas abrió cuestionamientos más profundos.
El lobbista republicano texano Bill Miller responsabilizó directamente al presidente y describió el resultado como un rechazo a su gestión. El estratega de Minnesota Gregg Peppin también sostuvo que las políticas presidenciales habían perjudicado a los candidatos en distintos estados.
Vance atribuye el resultado a la guerra contra Irán
El vicepresidente JD Vance reaccionó con una extensa publicación en X en la que identificó el conflicto como la explicación principal del revés: “La razón por la que perdimos es la guerra”.
Vance reconoció que varios analistas habían advertido sobre el enojo de personas que apoyaron la fórmula republicana en 2024. Su respuesta admitió esas advertencias y reflejó una evaluación distinta de la postura adoptada públicamente por Trump.
Trump afirma que habría ganado si hubiera sido candidato
Después de guardar silencio durante buena parte de la noche, el presidente publicó un mensaje en Truth Social. Allí recordó que no figuraba en la boleta y sostuvo que, de haber participado personalmente, el resultado habría sido favorable por amplia diferencia.
En entrevistas posteriores con The New York Times y Fox News, afirmó que aceptaría los resultados. También reconoció cierta sorpresa, aunque recordó que las elecciones de mitad de mandato suelen ser difíciles para el partido que ocupa la Casa Blanca.
La nueva mayoría demócrata puede condicionar su agenda
La pérdida de ambas cámaras deja a Trump frente a una oposición con mayores herramientas para investigar a su administración, frenar iniciativas y bloquear nominaciones judiciales. El resultado abre una etapa de negociación y confrontación para el resto de su segundo mandato.
La BBC recogió evaluaciones de aproximadamente una decena de dirigentes, responsables de campaña y aliados de la Casa Blanca. Varios hablaron bajo anonimato para describir una frustración interna que, según sus testimonios, se dirige especialmente hacia el presidente.
Los antecedentes históricos no alcanzan para explicar toda la caída
Desde 1934, el partido de la Casa Blanca solo ganó escaños en tres elecciones de mitad de mandato, según el reporte. Sin embargo, esa tendencia general no elimina las diferencias entre una pérdida limitada y una derrota de mayor alcance.
Como contraste, el texto recuerda que en 2022, durante la presidencia de Joe Biden, los demócratas perdieron nueve escaños en la Cámara y ganaron uno en el Senado. En 2026, el avance opositor incluyó decenas de bancas y victorias en gobernaciones.
Kansas y Texas muestran la dimensión del avance demócrata
Antes de esta elección, los demócratas no ganaban un escaño del Senado por Kansas desde 1932. En Texas, tampoco habían conseguido una victoria estatal en más de tres décadas, de acuerdo con los antecedentes citados.
El reporte también destaca triunfos senatoriales de Sherrod Brown en Ohio, Josh Turek en Iowa y Abdul El-Sayed en Michigan. Esos resultados ampliaron el alcance territorial de una victoria que sorprendió incluso en estados considerados seguros para los republicanos.
Algunos aliados apuntan a los candidatos y defienden a Trump
Los defensores del presidente señalan que él y Vance realizaron decenas de mítines. También recuerdan que MAGA Inc., el principal supercomité de acción política alineado con Trump, destinó cientos de millones de dólares a respaldar candidaturas republicanas.
Desde ese sector consideran injusto atribuirle todas las derrotas. Entre sus explicaciones aparecen problemas de organización y candidatos poco competitivos en estados como Georgia, Michigan y Texas, además del desgaste asociado a gobernar.
La campaña de Ken Paxton recibe críticas en Texas
Un republicano texano consultado bajo anonimato cuestionó con dureza la campaña al Senado de Ken Paxton. Puso en duda el alcance del trabajo territorial y contrastó ese esfuerzo con el de su rival demócrata, James Talarico, que resultó ganador.
El testimonio valoró la estrategia de Talarico como eficaz e inteligente. Esa lectura introduce un factor local en el balance: además de la imagen presidencial, la organización y el desempeño de cada candidatura influyeron en las contiendas.
La capacidad de movilización presidencial vuelve a discutirse
Krish Mathrani, responsable del comité juvenil republicano de Michigan, defendió los mítines de Trump y afirmó que aumentaron el entusiasmo de sus seguidores. También sostuvo que el mandatario debía compatibilizar la campaña con sus responsabilidades de Gobierno.
El análisis de la BBC plantea, sin embargo, que esa capacidad no se trasladó de igual manera a elecciones en las que Trump no figuraba como candidato. La diferencia vuelve a poner en discusión cuánto de su apoyo personal puede transferirse a otros republicanos.
El mensaje económico no convenció a suficientes votantes
Los candidatos oficialistas no lograron imponer el argumento de que la economía había mejorado y que la guerra con Irán avanzaba hacia los objetivos anunciados. Dentro del partido, algunas fuentes cuestionaron que Trump restara importancia al aumento de la gasolina.
También falló, según el reporte, el intento de presentar a todos los demócratas como socialistas extremos. Un funcionario de la campaña de Roy Cooper, vencedor en Carolina del Norte, sostuvo que esa etiqueta no resultaba creíble frente al perfil del candidato.
Las obras en Washington alimentaron críticas sobre sus prioridades
Durante el verano, algunos republicanos percibieron a Trump más concentrado en la guerra y en proyectos de remodelación que en las legislativas. Entre esas iniciativas figuraban el salón de baile y un helipuerto en la Casa Blanca, un campo de golf y reformas del Centro Kennedy.
También se mencionó un arco conmemorativo cerca del cementerio de Arlington. Según varias fuentes, actos como el combate de UFC celebrado en la Casa Blanca por su cumpleaños reforzaron la impresión de una presidencia centrada en su propia imagen.
La convención de Dallas tampoco consiguió cambiar la campaña
En septiembre, los republicanos celebraron una convención de mitad de mandato, una apuesta poco habitual en las últimas décadas. Trump dominó el encuentro, lo que frustró a quienes esperaban dar más espacio a los candidatos que competirían en noviembre.
El reporte recoge que allí prometió USD 5.000 a quienes votaran por los republicanos, sin detallar un mecanismo de aplicación. También criticó el carisma y la apariencia de Paxton mientras le expresaba apoyo, una intervención que generó incomodidad entre dirigentes texanos.
Las salidas de mensaje continuaron hasta el final
La convención no consiguió una gran audiencia televisiva y los demócratas la presentaron como un fracaso. Robin Armstrong, miembro del Comité Nacional Republicano por Texas, reconoció que las críticas presidenciales al propio candidato no ayudaban.
En las últimas semanas, Trump volvió a generar controversias por comentarios sobre el físico de Jon Husted y por llamar “yihadista” a Abdul El-Sayed. Ese ataque contra el candidato de Michigan formó parte de la retórica electoral, sin pruebas aportadas en el material que lo sustenten.
Fuente: BBC