El Supremo de EE.UU. decide a contrarreloj el futuro de la ciudadanía por nacimiento

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha decidido, en una medida sin precedentes, revisar con urgencia el intento del presidente Donald Trump de eliminar la ciudadanía por nacimiento para hijos de inmigrantes indocumentados. Este caso, que se discutirá el 15 de mayo de 2025, podría redefinir el alcance de la Enmienda 14 de la Constitución y afectar a millones de personas nacidas en suelo estadounidense.​


El caso: ¿Puede el presidente redefinir la ciudadanía?

El 20 de enero de 2025, en su primer día de su segundo mandato, Trump firmó la Orden Ejecutiva 14160, titulada «Proteger el significado y valor de la ciudadanía estadounidense». Esta orden busca negar la ciudadanía automática a niños nacidos en EE. UU. cuyos padres no sean ciudadanos ni residentes legales permanentes, reinterpretando la cláusula de ciudadanía de la Enmienda 14

La Enmienda 14, ratificada en 1868 tras la Guerra Civil, establece que «todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de Estados Unidos y del estado en que residen». Este principio fue reafirmado en el caso Wong Kim Ark de 1898, donde la Corte Suprema dictaminó que los hijos de inmigrantes nacidos en EE. UU. son ciudadanos, independientemente del estatus migratorio de sus padres. ​


Reacción judicial: bloqueos e impugnaciones

La orden ejecutiva de Trump fue inmediatamente impugnada en múltiples tribunales federales. Jueces en Washington, Maryland, Massachusetts y New Hampshire emitieron órdenes judiciales bloqueando su aplicación, calificándola de «abiertamente inconstitucional» y contraria a más de un siglo de precedentes legales.

El Departamento de Justicia apeló estas decisiones, pero las cortes de apelaciones mantuvieron los bloqueos. Ante esto, la administración solicitó al Tribunal Supremo que permitiera la implementación parcial de la orden mientras se resuelven las impugnaciones legales. El 17 de abril, el Tribunal Supremo acordó escuchar los argumentos orales el 15 de mayo, manteniendo la suspensión de la orden hasta entonces. ​


Implicaciones: millones en juego

Según el Instituto de Políticas Migratorias, en 2018 había aproximadamente 4.4 millones de niños nacidos en EE. UU. con al menos un padre indocumentado. Si se elimina la ciudadanía por nacimiento, estos niños podrían enfrentar la pérdida de derechos fundamentales, como acceso a educación, atención médica y protección legal. ​

Organizaciones de derechos civiles y defensores de inmigrantes han advertido que esta medida podría crear una población apátrida dentro de EE. UU., exacerbando la desigualdad y la discriminación. Además, podría sentar un precedente peligroso al permitir que el poder ejecutivo redefina derechos constitucionales sin aprobación legislativa.​


Perspectivas: un tribunal dividido

El Tribunal Supremo actual cuenta con una mayoría conservadora de 6-3, incluyendo tres jueces nombrados por Trump. Aunque esto podría favorecer al presidente, no hay garantía de que todos los jueces apoyen su interpretación de la Enmienda 14. En casos anteriores, como la eliminación de DACA y la inclusión de la pregunta de ciudadanía en el censo, la Corte ha mostrado independencia al bloquear iniciativas de Trump. ​

El presidente Trump ha expresado confianza en que el Tribunal fallará a su favor, afirmando que «el caso ha sido malinterpretado» y que busca «proteger la integridad de la ciudadanía estadounidense». ​

La audiencia del 15 de mayo será crucial para determinar si el presidente puede modificar unilateralmente un derecho constitucional establecido hace más de 150 años. El fallo, esperado para junio o julio, podría redefinir el concepto de ciudadanía en EE. UU. y tener repercusiones profundas en la política migratoria y los derechos civiles.​

Fuentes:​

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