El robot que Google y la NASA desarrollan para acompañar a los astronautas rumbo a Marte
El proyecto busca combinar mantenimiento, transporte de equipos y asistencia física en procedimientos médicos. Todavía está en investigación y apunta a funcionar bajo supervisión de la tripulación, incluso cuando las demoras de comunicación impidan recibir ayuda inmediata desde la Tierra.

Google Public Sector y distintos equipos de la NASA trabajan en un sistema robótico que podría asistir a los astronautas durante futuras misiones al espacio profundo. La propuesta contempla tareas de mantenimiento, organización de herramientas y apoyo físico en determinados procedimientos médicos.
El desarrollo presta especial atención a los viajes a Marte, donde la distancia dificultará resolver problemas con asistencia inmediata desde la Tierra. El sistema permanece en una etapa de investigación y pruebas, con el objetivo de ampliar la autonomía de las tripulaciones.
Un mismo robot para mover equipos y colaborar con el mantenimiento
El proyecto está concebido como un manipulador de carga versátil, capaz de interactuar con objetos dentro de espacios reducidos. Entre las funciones previstas figuran transportar equipos, organizar herramientas, asegurar compartimentos y colaborar con el mantenimiento de los módulos espaciales.
La intención es que pueda cambiar de tarea según las necesidades de la misión. Cuando no esté ocupado con labores rutinarias, también podría prestar asistencia física a un astronauta que necesite ayuda o esté atendiendo a otro tripulante.
La asistencia médica sería física y bajo supervisión humana
Entre las aplicaciones que se investigan aparecen el apoyo para tomar constantes vitales y realizar ecografías básicas, bajo la supervisión de un médico de la tripulación. Estas tareas buscan facilitar procedimientos que pueden resultar difíciles en las condiciones de una nave.
El robot no está planteado para tomar decisiones clínicas por su cuenta ni sustituir a los profesionales de la salud. Su función sería ejecutar determinadas acciones físicas siguiendo las indicaciones y el control de las personas a bordo.
La demora de las comunicaciones explica la necesidad de autonomía
Según Google, una comunicación de ida y vuelta entre Marte y la Tierra podría tardar hasta 44 minutos. Esa demora impediría que los astronautas dependieran de una respuesta inmediata de especialistas terrestres ante una emergencia o un problema técnico.
Por eso, las futuras tripulaciones necesitarán herramientas para resolver situaciones con mayor independencia. El asistente robótico se investiga como parte de ese conjunto de recursos para atender problemas de salud, mantener los equipos y afrontar imprevistos durante viajes prolongados.
Los modelos se entrenan en la nube y podrían funcionar a bordo
El sistema combina inteligencia artificial con herramientas de reconocimiento del entorno. Según la compañía, utiliza instancias Google Cloud G4 para acelerar el entrenamiento de los modelos que controlan sus movimientos y las capacidades necesarias para realizar diferentes tareas.
Una vez preparados, esos modelos pueden ejecutarse localmente en dispositivos compactos y de bajo consumo. Esta posibilidad es importante para trabajar con recursos limitados y evitar una dependencia permanente de conexiones con servidores ubicados en la Tierra.
Los entornos virtuales permiten ensayar antes de actuar
El robot incorpora herramientas para interpretar el entorno tridimensional y orientar sus movimientos con mayor precisión. Esa capacidad busca facilitar la interacción con objetos y equipos dentro de los espacios reducidos que encontraría en una misión.
Antes de realizar determinadas acciones con objetos reales, el sistema puede practicar movimientos complejos en entornos virtuales de alta precisión. Los investigadores utilizan estas simulaciones para reducir errores y evaluar cómo operar de manera segura cerca de los astronautas.
El equipo evaluó unos 15 dispositivos de computación
Google informó que durante los últimos años se analizaron aproximadamente 15 dispositivos de computación perimetral, es decir, equipos que procesan información localmente. La búsqueda se concentra en identificar opciones compatibles con las exigencias de peso y consumo energético de futuras misiones.
Estas evaluaciones forman parte del trabajo para trasladar las capacidades de los modelos a un equipo que pueda funcionar a bordo. El proyecto todavía debe avanzar en sus pruebas antes de convertirse en una herramienta disponible para una expedición.
La meta es asignarle tareas mediante instrucciones de voz
Uno de los objetivos es que los astronautas puedan controlar el robot con instrucciones de voz sencillas, sin necesitar conocimientos especializados de programación. El sistema permanecería bajo su supervisión y mando directo durante la ejecución de las tareas.
En el desarrollo participan el Programa de Investigación Humana de la NASA, el equipo de Robótica del Centro Espacial Johnson y el Laboratorio de Propulsión a Chorro, conocido como JPL, en colaboración con Google Public Sector.
Un desarrollo pensado para la exploración de larga duración
La iniciativa forma parte de los preparativos para ampliar la presencia humana en la Luna y avanzar hacia futuras expediciones a Marte. La experiencia de exploración lunar sostenida que busca el programa Artemis se integra en ese camino hacia destinos más lejanos.
En viajes que podrían extenderse durante años, un asistente capaz de asumir tareas físicas podría reducir la carga de trabajo de la tripulación. Ese es el propósito del desarrollo, cuya aplicación en misiones espaciales dependerá de los resultados de las investigaciones y pruebas.
Fuente: Infobae