El movimiento de Charlie Kirk prepara el camino para una candidatura presidencial de JD Vance
Turning Point USA todavía espera que los aspirantes republicanos formalicen sus candidaturas, pero se anticipa que apoyará al actual vicepresidente en 2028. Charlie Kirk había comenzado a diseñar esa estrategia después de las elecciones de 2024.

A un año del asesinato de Charlie Kirk, el movimiento conservador que fundó comienza a orientar su estructura política hacia una posible candidatura presidencial de JD Vance en 2028.
Turning Point USA todavía aguarda que los aspirantes republicanos formalicen sus intenciones, aunque se anticipa ampliamente que apoyará al actual vicepresidente.
La estrategia había sido concebida por Kirk poco después de la victoria electoral de Donald Trump en 2024.
Una silla vacía para recordar a Kirk
La figura del activista volvió al centro de la escena durante la primera convención republicana de mitad de mandato, celebrada en Dallas.
Una silla vacía dentro del American Airlines Center recordó a Kirk mientras miles de asistentes coreaban su nombre.
Trump lo presentó como un mártir del movimiento conservador y pidió a sus seguidores que honraran su legado en las elecciones legislativas de noviembre.
Trump convirtió su memoria en un llamado electoral
Durante su discurso, el presidente afirmó que Kirk fue asesinado por expresar sus ideas y acusó a sectores de izquierda de haber celebrado su muerte.
Trump utilizó ese recuerdo para pedir unidad entre los republicanos y movilizar a los votantes ante unos comicios que definirán el control del Congreso.
El mandatario sostuvo que impedir una victoria demócrata también representaría una forma de honrar al activista.
El plan para las elecciones de 2028
Tyler Bowyer, responsable de operaciones de Turning Point USA, reveló que Kirk comenzó a planificar el futuro presidencial de Vance pocas horas después de conocerse el resultado de las elecciones de 2024.
Ambos identificaron a Arizona, Nevada y New Hampshire como Estados fundamentales para impulsar al vicepresidente durante las primarias republicanas de 2028.
Kirk murió meses después, a los 31 años, tras recibir un disparo durante un encuentro con estudiantes en la Universidad del Valle de Utah.
Turning Point continuó la estrategia
La organización creada por Kirk en 2012 siguió adelante con los planes de su fundador después del asesinato.
El movimiento se consolidó como un puente entre Trump y una parte importante de los votantes jóvenes y conservadores.
Aunque todavía no anunció un respaldo institucional, sus dirigentes consideran natural que la estructura termine trabajando a favor de Vance.
Erika Kirk respaldó al vicepresidente
Erika Kirk, viuda del activista, apoyó públicamente una eventual candidatura de JD Vance durante el primer gran evento realizado por Turning Point USA después del crimen.
Aseguró que trabajaría para convertir al amigo de su esposo en el presidente número 48 de Estados Unidos.
Ese pronunciamiento reforzó las expectativas sobre la dirección política que podría adoptar la organización en la próxima carrera por la Casa Blanca.
Una relación política y personal
La cercanía entre Vance y la familia Kirk quedó en evidencia después del ataque, cuando el vicepresidente y su esposa, Usha Vance, acompañaron a Erika.
Vance contó que conoció al activista en 2017, luego de recibir un mensaje suyo tras una aparición televisiva en el programa de Tucker Carlson.
Cuando evaluó presentarse al Senado en 2021, Kirk fue una de las primeras personas a las que pidió orientación.
Kirk fue clave en la carrera de Vance
Según relató el vicepresidente, Kirk lo ayudó con la estrategia política, la recaudación de fondos y la construcción de una estructura territorial.
También lo puso en contacto con personas que posteriormente dirigieron su campaña y le presentó a Donald Trump Jr.
Los dos habían mostrado inicialmente reservas frente a Trump, pero después terminaron considerándolo la figura capaz de transformar la política estadounidense.
Crece el malestar entre los jóvenes conservadores
El proyecto político enfrenta un desafío dentro de la propia base juvenil de Turning Point USA.
Dirigentes universitarios de la organización expresaron frustración por la guerra con Irán y por el aumento de gastos cotidianos, como el precio de la gasolina.
Algunos jóvenes consideran que la participación en un nuevo conflicto representa una contradicción con las promesas realizadas durante la campaña republicana.
Vance todavía debe conquistar ese voto
El descontento con la Administración también provoca que una parte de los jóvenes conservadores todavía no muestre una inclinación firme por Vance.
En las últimas elecciones presidenciales, Kamala Harris obtuvo el 52% del voto juvenil y Trump alcanzó el 46%.
Pese a quedar detrás de la candidata demócrata, el republicano mejoró considerablemente el 36% conseguido entre los electores de 18 a 29 años durante la elección de 2020.
La organización refuerza su presencia territorial
De cara a los comicios legislativos de noviembre, Turning Point USA amplió sus equipos en Nevada y New Hampshire, dos de los Estados seleccionados por Kirk para la estrategia de 2028.
La organización también fortaleció su presencia en Iowa, otro territorio decisivo durante las primarias presidenciales.
Bowyer considera que Vance puede recuperar a los jóvenes que se identifican con las ideas conservadoras de Kirk, pero que se han distanciado del movimiento MAGA de Trump.
El desafío de convertirse en sucesor
Vance cuenta con el respaldo personal de Erika Kirk y con una organización que posee experiencia en movilización juvenil, campañas territoriales y recaudación de fondos.
Sin embargo, todavía deberá presentar formalmente sus aspiraciones y convencer a los sectores jóvenes que actualmente cuestionan algunas decisiones del Gobierno.
La estructura que dejó Charlie Kirk aparece como una pieza central para convertir al vicepresidente en el posible sucesor político de Trump.
Fuente: EL PAÍS