Investigadores argentinos y estadounidenses logran identificar la anatomía completa del Alnashetri cerropoliciensis, un dinosaurio diminuto que revela los secretos evolutivos de su linaje.

El mundo de la paleontología ha recibido una pieza clave para armar el rompecabezas de la evolución de los dinosaurios. Un equipo internacional de científicos, liderado por Peter Makovicky (Universidad de Minnesota) y Sebastián Apesteguía (Universidad Maimónides), ha logrado identificar y reconstruir los restos fósiles de un espécimen casi completo del Alnashetri cerropoliciensis. Este pequeño dinosaurio, que habitó la Tierra hace unos 90 millones de años, es considerado ahora el «eslabón perdido» de los misteriosos alvarezsaurios.

Una «Piedra Rosetta» Paleontológica

Hasta hace poco, el grupo de los alvarezsaurios —dinosaurios celurosaurianos con características similares a las aves— era un enigma debido a la fragmentación de sus restos en Sudamérica. Mientras que en Asia se habían hallado ejemplares bien conservados, en el hemisferio sur la interpretación de su anatomía era sumamente compleja.

El hallazgo de un esqueleto casi completo en el yacimiento de La Buitrera, en la provincia de Río Negro (Patagonia argentina), ha cambiado las reglas del juego. Según el Dr. Makovicky, este fósil funciona como una «Piedra Rosetta», permitiendo a los científicos traducir e identificar con precisión otros restos fragmentados que antes eran ininteligibles.

Anatomía y Adaptación: De Brazos Largos a Garras Especializadas

El Alnashetri destaca por ser uno de los dinosaurios no aviares más pequeños jamás registrados en Sudamérica, pesando menos de un kilogramo. Sin embargo, su importancia no radica en su tamaño, sino en sus rasgos primitivos:

  • Extremidades: A diferencia de sus parientes posteriores, que desarrollaron brazos extremadamente cortos con una sola garra masiva para excavar hormigueros, el Alnashetri aún poseía brazos proporcionalmente largos.
  • Dentadura: Sus dientes eran más grandes y funcionales, lo que sugiere que la transición hacia una dieta estrictamente insectívora (mirmecofagia) ocurrió más tarde en la evolución de este grupo.
  • Madurez: Mediante análisis microscópicos de los huesos, se confirmó que el ejemplar hallado era un adulto de al menos cuatro años, lo que demuestra que este linaje evolucionó hacia el «enanismo» mucho antes de lo que se pensaba.

Un Viaje desde la Pangea

Este descubrimiento también aporta datos cruciales sobre la biogeografía prehistórica. La presencia de alvarezsaurios tempranos en diversos continentes sugiere que el grupo ya estaba diversificado cuando las masas de tierra aún formaban el supercontinente Pangea. Su distribución global no fue fruto de migraciones tardías, sino de la fragmentación de los continentes que los llevó en distintas direcciones mientras evolucionaban.

El yacimiento de La Buitrera sigue consolidándose como uno de los sitios paleontológicos más fértiles del mundo, habiendo entregado previamente fósiles de serpientes con patas y mamíferos con rasgos únicos, ofreciendo una ventana sin igual al ecosistema del Cretácico Superior.


Fuentes

WP Radio
WP Radio
OFFLINE LIVE
Scroll al inicio