El Chaltén enfrenta un riesgo glaciar latente y prepara un sistema de alerta
Investigadores identificaron una ladera inestable en el cerro Solo que podría desprenderse sobre el lago Torre y provocar una inundación repentina. No se sabe si el fenómeno ocurrirá ni cuándo, pero autoridades y especialistas trabajan en un sistema de alerta temprana.

La tragedia causada por una crecida repentina en Nepal reactivó la preocupación por fenómenos similares que podrían producirse en la Patagonia argentina.
La investigadora Mariana Correas González, del IANIGLA-CONICET, explicó que Argentina ya registró inundaciones abruptas vinculadas con colapsos de lagos glaciares.
La tragedia que encendió la alerta
Al menos 1.127 personas murieron y otras 4.850 permanecían desaparecidas una semana después de la devastadora crecida registrada en Nepal.
El agua alcanzó entre 15 y 18 metros por encima del nivel habitual del río Trishuli y destruyó poblaciones a lo largo de 72 kilómetros.
El desastre fue provocado por un desprendimiento glaciar que generó un sismo y un aluvión en la zona fronteriza con China.
Argentina registra antecedentes similares
Correas González aclaró que el escenario argentino no reproduce exactamente lo sucedido en Nepal.
Sin embargo, el país ya experimentó crecidas repentinas por el colapso de lagos de origen glaciar.
Un episodio de este tipo podría provocar consecuencias graves si alcanza a poblaciones situadas en zonas cordilleranas.
El riesgo se concentra en el lago Torre
En El Chaltén, los especialistas estudian desde hace varios años la situación del lago Torre, ubicado aproximadamente a diez kilómetros de la localidad.
Las investigaciones determinaron que este lago presenta condiciones que podrían favorecer una inundación repentina.
El lugar recibe visitantes todos los días y forma parte de uno de los recorridos turísticos más conocidos de la región.
Una ladera inestable en el cerro Solo
La amenaza se encuentra en la ladera norte del cerro Solo, donde los investigadores detectaron señales de inestabilidad.
Un desprendimiento de rocas y otros materiales podría caer dentro del lago y generar una gran ola.
Esa fuerza podría romper la morrena terminal, la barrera natural que contiene el agua, y desencadenar una crecida hacia las zonas ubicadas río abajo.
No se puede anticipar cuándo ocurriría
La especialista fue clara al señalar que no existe una fecha ni una certeza sobre la ocurrencia del fenómeno.
Se trata de un riesgo latente que requiere vigilancia y preparación, pero no debe generar una alarma permanente entre residentes y turistas.
Los trabajos científicos se concentran en observar la evolución de la ladera y detectar posibles cambios.
Monitoreo permanente de la zona
La investigadora Daniela Schmidt, del Instituto de Estudios Andinos, estudia específicamente el comportamiento de la ladera del cerro Solo.
Estos análisis permiten seguir el proceso de desestabilización y evaluar las posibles consecuencias de un deslizamiento.
El objetivo es reunir información que ayude a las autoridades a actuar con anticipación ante cualquier señal de peligro.
Prepararse sin vivir con miedo
Correas González comparó el escenario con el riesgo sísmico existente en Mendoza y San Juan.
En esas provincias, la posibilidad de un terremoto forma parte de la vida cotidiana, pero se enfrenta con construcciones resistentes, simulacros y protocolos de actuación.
La investigadora consideró que El Chaltén debe avanzar de la misma manera, con prevención y preparación para distintos escenarios.
Un sistema de alerta temprana
Autoridades municipales, Parques Nacionales y la asociación Amigos del Parque trabajan para desarrollar una respuesta conjunta.
Actualmente buscan coordinar un sistema de alerta que permita controlar el lago Torre en tiempo real.
El proyecto se encuentra en preparación desde hace más de un año y contempla definir qué instrumentos deben instalarse en la zona.
Protección para residentes y turistas
La coordinación entre científicos y autoridades será fundamental para reducir el impacto de una eventual crecida.
El monitoreo deberá proteger tanto a los habitantes de El Chaltén como a los miles de turistas que recorren el área.
La principal recomendación no es abandonar la zona ni generar temor, sino conocer el riesgo, seguir su evolución y contar con protocolos claros para responder a tiempo.
Fuente: Infobae