El cambio fuera de la cancha que ayudó a Messi a sostener su carrera
El sitio oficial del Balón de Oro repasó cómo Lionel Messi reorganizó su alimentación con asesoramiento del médico Giuliano Poser. La publicación vinculó esos cambios con una mejora física, tras una etapa marcada por vómitos durante partidos y lesiones musculares que afectaban su continuidad.

La trayectoria de Lionel Messi también estuvo marcada por decisiones tomadas fuera del campo de juego. Una publicación del sitio oficial del Balón de Oro volvió sobre una etapa de dificultades físicas y destacó la reorganización de su alimentación como parte del cuidado de su cuerpo.
Hace más de una década, el futbolista sufrió episodios de vómitos durante partidos con el Barcelona y la selección argentina, además de lesiones musculares que afectaban su continuidad. Según el relato, ese período lo llevó a revisar sus hábitos y buscar asesoramiento especializado.
Los hábitos que decidió modificar
La publicación recordó que Messi reconoció años después que, alrededor de los 22 o 23 años, su alimentación no era la más adecuada para un deportista profesional.
Chocolates, galletitas y gaseosas formaban parte de su consumo frecuente. El cambio consistió en dejar atrás algunas de esas costumbres y adoptar una rutina alimentaria más ordenada.
La transformación requirió modificar hábitos arraigados, según describió el médico que lo acompañó. La propuesta incorporó más alimentos frescos y redujo la presencia de productos procesados.
La consulta con Giuliano Poser en Italia
El artículo señaló que Messi viajó a Sacile, Italia, para consultar al médico Giuliano Poser. El especialista trabajó con él en una reorganización de su alimentación orientada al cuidado físico.
Entre los pilares de esa propuesta figuraban el agua, el aceite de oliva virgen extra, los cereales integrales, las frutas y las verduras. Estos alimentos ganaron espacio dentro de su nueva rutina.
En paralelo, se buscó reducir el consumo de azúcar refinada, harinas blancas, gaseosas y productos ultraprocesados, además de moderar las carnes rojas.
Una rutina más exigente fuera del campo
Poser describió el proceso como un cambio exigente para el futbolista. No se trataba solamente de incorporar alimentos distintos, sino de sostener una organización cotidiana que reemplazara sus costumbres anteriores.
El médico puso especial énfasis en reducir el azúcar y resumió su postura con una frase contundente: “El azúcar es lo peor que hay para los músculos”.
Esa afirmación refleja la posición del especialista dentro del relato publicado. La experiencia presentada corresponde al trabajo realizado con Messi y no establece una pauta alimentaria universal para todos los deportistas.
Las mejoras que destacó la publicación
El sitio del Balón de Oro vinculó la transformación alimentaria con una mejora en la condición física del rosarino. Según ese relato, Messi bajó de peso, recuperó explosividad y dejó atrás los episodios de vómitos.
La publicación presenta esos cambios como una parte importante de su evolución. Sin embargo, el relato no permite atribuir toda su recuperación o la duración de su carrera exclusivamente a la alimentación.
Su rendimiento también estuvo acompañado por una adaptación progresiva de su juego. Con los años, Messi modificó sus movimientos y su participación en el campo, manteniendo su capacidad para marcar diferencias.
Los títulos que llegaron después
Con el Barcelona, Messi conquistó la Champions League de 2015. Más adelante llegaron algunos de sus logros más importantes con la selección argentina.
Entre ellos se encuentran la Copa América de 2021, la Finalissima de 2022, el Mundial de Qatar de ese año y la Copa América de 2024.
La publicación recupera el cambio de hábitos como parte de esa trayectoria. Su vigencia combinó el cuidado físico con una evolución futbolística que le permitió seguir destacándose por su talento, visión y precisión.
Fuente: TN