La idea romántica de que el amor es un rayo que cae del cielo por puro azar está perdiendo terreno frente a una realidad más compleja y fascinante: amamos como aprendimos a ser amados. El psicoanalista Gabriel Rolón sostiene que el enamoramiento no es un evento fortuito, sino un acto de reconocimiento de huellas emocionales que arrastramos desde nuestra historia más temprana.

El «Rasgo Familiar»: El Imán de Nuestras Elecciones

Según Rolón, nadie se enamora de un desconocido absoluto. El «flechazo» ocurre cuando identificamos en el otro un rasgo —un gesto, un tono de voz, una forma de mirar o de ignorar— que ya veníamos amando o necesitando desde siempre. Es lo que el psicoanálisis denomina la búsqueda del objeto perdido. Elegimos aquello que nos resulta familiar, incluso cuando esa familiaridad nos conduce a vínculos dolorosos. Si en nuestra infancia el afecto estaba condicionado al esfuerzo o al silencio, es probable que de adultos busquemos parejas que nos obliguen a «ganarnos» su atención.

La Infancia como Guion Emocional

El aprendizaje del amor comienza mucho antes del primer beso. Se gesta en la observación de la dinámica familiar: cómo se pedía perdón, cómo se gestionaba el conflicto y qué significaba el cuidado.

  • La repetición: Tendemos a repetir patrones porque lo conocido, aunque sea dañino, nos da una falsa sensación de seguridad.
  • La confusión de términos: A menudo confundimos la angustia de la incertidumbre con la «pasión» y la estabilidad con el «aburrimiento».
  • El merecimiento: Nuestra elección afectiva está directamente ligada a lo que creemos que merecemos. Una autoestima frágil suele ser el terreno donde florecen los amores tóxicos.

El Desafío del Reaprendizaje

La buena noticia que plantea esta perspectiva es que, al ser el amor una construcción cultural y personal, es posible desaprender los malos hábitos vinculares. La terapia y la introspección permiten identificar qué estamos buscando realmente cuando elegimos a alguien. No se trata de cambiar al otro, sino de transformar nuestra propia mirada para que lo que nos resulte «atractivo» sea, finalmente, el buen trato y la paz emocional.


Fuentes

WP Radio
WP Radio
OFFLINE LIVE
Scroll al inicio