EEUU propone limitar inversiones en biotecnología china y mantener las licencias de fármacos
El proyecto del Tesoro bloquearía compras de participaciones, deuda convertible y empresas conjuntas vinculadas con determinadas tecnologías. Los acuerdos tradicionales de licencias de medicamentos quedarían fuera. La industria advierte sobre posibles consecuencias para la innovación.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos presentó una propuesta para prohibir determinadas inversiones estadounidenses en empresas de biotecnología chinas por razones de seguridad nacional. El proyecto apunta a operaciones de capital y financiación, mientras deja fuera los acuerdos tradicionales para licenciar medicamentos.
Según la información publicada por Infobae, la iniciativa incorpora la biotecnología al Programa de Seguridad de Inversión Saliente. El texto permanecerá abierto a comentarios públicos hasta el 7 de diciembre de 2026 y todavía debe convertirse en una reglamentación definitiva.
Qué operaciones quedarían restringidas
El proyecto comprende la compra de participaciones accionarias, la financiación mediante deuda convertible en capital, las inversiones en nuevas instalaciones y la formación de empresas conjuntas con firmas comprendidas por las restricciones.
El Tesoro plantea impedir que los recursos estadounidenses contribuyan al desarrollo de tecnologías que considera sensibles. El secretario Scott Bessent defendió la iniciativa como una medida para proteger la seguridad nacional.
La propuesta amplía un mecanismo creado en 2023 que ya contemplaba restricciones relacionadas con semiconductores, inteligencia artificial y computación cuántica.
Medicamentos y herramientas biotecnológicas bajo revisión
Dentro del proyecto, el Tesoro incluye a los compuestos farmacéuticos entre las tecnologías sujetas a prohibiciones para ciertas transacciones.
La definición abarca moléculas pequeñas, vacunas, productos derivados de la sangre, terapias celulares y génicas, anticuerpos monoclonales y otras proteínas terapéuticas recombinantes.
También contempla inversiones en interfaces cerebro-computadora, equipos de biomanufactura, programas de diseño biológico automatizado y herramientas de bioinformática. Según la publicación, el alcance incluye a China y otros países señalados por Washington, como Rusia, Irán, Corea del Norte y Cuba.
Las licencias tradicionales seguirían permitidas
La distinción central está en la estructura de cada operación. Los acuerdos tradicionales de licencia quedarían fuera del proyecto, según confirmó un funcionario del Tesoro a Politico.
En esas operaciones, una farmacéutica obtiene derechos sobre un medicamento mediante pagos en efectivo, desembolsos asociados a hitos y regalías sobre futuras ventas, sin adquirir necesariamente una participación en la empresa desarrolladora.
Esa exclusión preservaría una vía utilizada por compañías occidentales para acceder a tratamientos investigados en China.
Qué acuerdos ilustran las diferencias
La publicación menciona la negociación entre Bristol Myers Squibb y Hengrui Pharma por trece programas en etapas tempranas, con un valor potencial de hasta USD 15.200 millones, como ejemplo del tipo de licencia que podría mantenerse.
En cambio, una estructura como la utilizada por Pfizer y 3SBio, que incluyó una inversión accionaria de USD 100 millones, quedaría alcanzada por las restricciones propuestas. Esto describe el tipo de operación cuestionada, sin establecer que el acuerdo anterior vaya a anularse.
También persisten dudas sobre colaboraciones más complejas, como la de Pfizer e Innovent Biologics, valuada en USD 10.500 millones, que contempla compartir costos de desarrollo y ganancias.
La industria advierte sobre posibles efectos adversos
Organizaciones como PhRMA, la Organización de Innovación Biotecnológica e Incubate expresaron preocupación por un alcance excesivamente amplio.
En sus comunicaciones, señalaron que las restricciones podrían generar consecuencias no deseadas para las biotecnológicas estadounidenses y la salud pública. El debate se desarrolla mientras las farmacéuticas recurren cada vez más a desarrollos chinos para ampliar sus proyectos de nuevos medicamentos.
La decisión final llegará después de la consulta
La iniciativa se apoya en la Ley Integral de Seguridad de Inversión Saliente, conocida como COINS, aprobada en diciembre de 2025 como parte de la legislación de defensa del año fiscal 2026.
Una vez concluido el período de participación pública, el Tesoro deberá definir la reglamentación final y su calendario. Las restricciones descritas siguen siendo una propuesta y no tienen todavía una fecha anunciada de aplicación.
Fuente: Infobae