Corea del Sur refuerza su defensa tras el recorte militar ordenado por Trump
El presidente Lee Jae-myung defendió la alianza con Estados Unidos, pero pidió acelerar el fortalecimiento militar de Corea del Sur. La decisión de Donald Trump de reducir los ejercicios conjuntos generó preocupación y nuevas dudas sobre el compromiso de Washington.

El presidente surcoreano, Lee Jae-myung, reafirmó la importancia de la alianza militar con Estados Unidos, pero pidió fortalecer las capacidades defensivas propias del país.
Su declaración se produjo después de que Donald Trump ordenara reducir sustancialmente los ejercicios conjuntos entre ambas naciones, una decisión que sorprendió a Seúl y generó dudas sobre el respaldo de Washington frente a Corea del Norte.
Trump reduce las maniobras militares
El presidente estadounidense anunció la medida poco antes del inicio de Ulchi Freedom Shield, un ejercicio anual de 11 días destinado a preparar a las fuerzas de ambos países ante una posible amenaza norcoreana.
Trump justificó la decisión por el costo de las maniobras y aseguró que representan una señal hostil e inapropiada hacia Pyongyang. Funcionarios surcoreanos indicaron que el anuncio habría sido realizado sin consultas previas con Seúl.
El mandatario también vinculó la reducción con su relación personal con Kim Jong-un, a quien describió como un líder respetuoso que no se mostró amenazante hacia él.
Seúl busca una defensa más autónoma
Durante una reunión del Consejo de Ministros, Lee sostuvo que una alianza sólida fortalece la seguridad, pero que desarrollar capacidades propias aumenta el valor de Corea del Sur como socio.
El mandatario pidió avanzar con la transferencia del control operativo militar desde Estados Unidos hacia Seúl durante su gestión.
También reclamó acelerar el programa de submarinos de propulsión nuclear y formar oficiales capaces de dirigir operaciones integradas frente a futuros conflictos.
Lee descarta una amenaza contra Pyongyang
El presidente surcoreano aseguró que los ejercicios conjuntos no tienen como objetivo atacar a Corea del Norte ni aumentar la tensión en la península.
Todavía no se conocen los componentes de Ulchi Freedom Shield que serán reducidos. Las fuerzas armadas habían anunciado previamente que las maniobras tendrían una escala similar a las realizadas en años anteriores.
Los ejercicios también contemplaban incorporar lecciones de conflictos recientes, incluida la experiencia adquirida por tropas norcoreanas desplegadas en la guerra entre Rusia y Ucrania.
Corea del Norte promete mayor disuasión
El Ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano acusó a Washington y Seúl de preparar maniobras cada vez más provocadoras.
Pyongyang advirtió que responderá elevando su nivel de disuasión, pese a la decisión estadounidense de reducir las actividades militares.
La confianza en Estados Unidos se debilita
La alianza entre Washington y Seúl fue construida después de la Guerra de Corea de 1950-1953. Estados Unidos mantiene alrededor de 28.500 soldados desplegados en territorio surcoreano.
Corea del Sur también depende del paraguas nuclear estadounidense para responder a la amenaza de un país vecino que posee armas nucleares y un creciente arsenal de misiles.
Sin embargo, parte de la población surcoreana comenzó a cuestionar la confiabilidad de Washington. La guerra arancelaria impulsada por Trump y la detención de cientos de trabajadores surcoreanos durante una redada migratoria en Georgia agravaron el malestar.
Una encuesta refleja la creciente desconfianza
Un sondeo del JoongAng Ilbo y el East Asia Institute mostró que el 46,4% de los consultados considera a Estados Unidos un socio no confiable. El 45,4% mantiene una opinión favorable.
Fue la primera vez desde el comienzo de la encuesta, en 2017, que la desconfianza hacia Washington superó a la confianza entre los participantes.
Seúl todavía apuesta por el diálogo
La oficina presidencial surcoreana expresó su esperanza de que la relación entre Trump y Kim permita abrir un diálogo significativo y favorezca la paz en la península.
La oposición conservadora cuestionó esta posición y acusó al gobierno de priorizar las conversaciones entre Washington y Pyongyang por encima de las necesidades de seguridad de Corea del Sur.
Kim mantiene cerrada la negociación
El líder norcoreano no mostró interés en retomar las conversaciones con Estados Unidos ni con Corea del Sur desde el fracaso de su proceso diplomático con Trump en 2019.
Desde entonces, Kim fortaleció su arsenal nuclear y profundizó su cooperación militar y diplomática con Rusia. Analistas consideran poco probable una nueva negociación sin concesiones importantes de Washington.
Japón y Australia expresan preocupación
El ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, afirmó que la cooperación entre Japón, Estados Unidos y Corea del Sur sigue siendo fundamental para la paz y la estabilidad regional.
El ministro australiano Richard Marles también manifestó preocupación por los programas nuclear y de misiles de Corea del Norte, en medio de la creciente incertidumbre sobre el futuro de la seguridad en Asia.
Fuente: LA NACION