
Arrestan a 54 menores en cinco días por delitos armados: el gobierno porteño reclama una reforma a la Ley Penal Juvenil
16/09/24 – 20:05 P.M
En un lapso de solo cinco días, las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires arrestaron a 54 menores implicados en delitos armados, lo que pone en evidencia el creciente problema de la delincuencia juvenil en la capital. El gobierno porteño ha intensificado su llamado al Congreso para debatir una reforma en la edad de imputabilidad, actualmente fijada en 16 años, con el objetivo de enfrentar con mayor efectividad la criminalidad juvenil. Entre los arrestados, uno de los casos más preocupantes fue el de un niño de tan solo 9 años, lo que refleja la participación de menores cada vez más jóvenes en actividades delictivas.
Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, se pronunció al respecto y subrayó la necesidad de implementar medidas más severas: “Cometer delitos en la Ciudad tiene consecuencias, y un menor que comete un delito de adulto debe ser juzgado como tal. Detenemos menores una y otra vez, pero no hay consecuencias”, afirmó Macri. El funcionario destacó la urgencia de bajar la edad de imputabilidad a los 13 años y pidió que se discuta un nuevo régimen penal juvenil que contemple sanciones adecuadas para los menores reincidentes.
Uno de los episodios más alarmantes fue la detención de una «bandita» de diez adolescentes, de entre 9 y 15 años, que realizaba robos en la modalidad de «piraña» en el barrio de Palermo. Estos menores, al ser inimputables, no enfrentan cargos a pesar de haber sido detenidos en flagrancia con celulares robados. Este tipo de incidentes se han vuelto recurrentes en varios barrios porteños, lo que ha generado una creciente sensación de inseguridad entre los vecinos y la comunidad en general.
Otro caso significativo se registró en el microcentro porteño, donde dos adolescentes de 13 y 14 años fueron detenidos mientras intentaban robar en el interior de un vehículo. Las autoridades revelaron que ambos jóvenes contaban con al menos catorce ingresos previos a la comisaría por robos similares, pero debido a su edad, no han enfrentado cargos formales ni juicio alguno. Estas situaciones han generado frustración entre las fuerzas de seguridad, que ven cómo los menores reinciden en sus delitos sin enfrentar consecuencias judiciales.
El ministro de Seguridad de la Ciudad, Waldo Wolf, fue claro en su postura: “La nueva Ley Penal Juvenil debe contemplar una baja en la edad de imputabilidad y, además, la posibilidad de quitar la patria potestad a las familias que promuevan el delito”. Para Wolf, las familias juegan un papel crucial en la prevención o promoción de conductas delictivas, y subrayó la necesidad de sancionar a aquellos padres que no cumplen con su responsabilidad de criar a sus hijos en un entorno de respeto a la ley.
Wolf también destacó que, aunque la Policía de la Ciudad actúa diligentemente al detener a estos menores, sin una nueva legislación que permita sancionarlos, los esfuerzos policiales se ven limitados. “Los detenemos, pero sin una reforma en la ley, seguirán siendo liberados. Es crucial contar con un régimen de reinserción efectivo para ofrecerles una oportunidad de cambiar el rumbo de sus vidas, en lugar de continuar delinquiendo”, enfatizó el ministro.
La reforma a la Ley Penal Juvenil es un tema que ha generado un fuerte debate en la sociedad argentina. Mientras algunos sectores abogan por un enfoque más severo que incluya la reducción de la edad de imputabilidad, otros sostienen que la solución pasa por fortalecer los programas de prevención y reintegración social. No obstante, la creciente cantidad de menores involucrados en delitos graves, sumado a la reincidencia, ha impulsado a las autoridades a pedir una revisión urgente de la ley actual.
Fuente: LA NACIÓN
Foto: Tribuna Abierta