Acusan a ocho hombres de planear un ataque terrorista durante un evento en la Casa Blanca
La Justicia de Estados Unidos presentó cargos de terrorismo contra ocho hombres acusados de preparar un ataque durante un evento realizado en la Casa Blanca. Según la investigación, el plan incluía el uso de drones con explosivos y ataques armados contra altos funcionarios.

Un gran jurado federal de Estados Unidos acusó formalmente a ocho hombres por presuntos delitos de terrorismo y conspiración para cometer asesinatos durante un evento desarrollado en la Casa Blanca. De acuerdo con la acusación, los sospechosos habrían planeado un ataque contra el presidente Donald Trump, el vicepresidente JD Vance y otras figuras consideradas de alto perfil.
El proceso judicial unificó distintas investigaciones abiertas en varios estados y sumó a un octavo acusado, detenido recientemente en Virginia Occidental.
El supuesto plan incluía drones y ataques armados
Según la investigación, el grupo habría comenzado a organizarse semanas antes del evento, acumulando armas de fuego, explosivos, drones, municiones y equipos de comunicación.
Los fiscales sostienen que el objetivo era utilizar drones con explosivos para provocar una evacuación masiva y, posteriormente, realizar ataques con armas de largo alcance contra las personas que se encontraban en el lugar.
Una denuncia familiar permitió desarticular la operación
La investigación tomó impulso luego de que la madre de uno de los sospechosos alertara a las autoridades sobre cambios de conducta de su hijo, quien habría adquirido armamento y manifestado interés en participar en supuestas «misiones».
A partir de esa denuncia, el FBI realizó una serie de operativos simultáneos en distintos estados que derivaron en la detención de los acusados y en el secuestro de material considerado clave para la causa.
La causa avanza bajo cargos de terrorismo
Las autoridades estadounidenses sostienen que varios de los imputados mantenían vínculos con ideologías extremistas y que utilizaban plataformas digitales para reclutar integrantes y coordinar sus actividades.
Los ocho acusados enfrentan cargos por conspiración para brindar apoyo material a organizaciones terroristas y por planificar asesinatos de funcionarios federales, delitos que contemplan penas que van desde varios años de prisión hasta cadena perpetua si son hallados culpables.
Fuente: Infobae