El chatbot de Google podría vulnerar derechos de la prensa, advierte el abogado general del TJUE
Maciej Szpunar considera que el entrenamiento puede ampararse en la excepción de minería de textos y datos, pero advierte sobre respuestas que reutilizan de forma reconocible publicaciones periodísticas.

La sede del TJUE en Luxemburgo TJU
El abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, Maciej Szpunar, considera que el chatbot de Google podría vulnerar los derechos de los editores cuando recupera y reutiliza publicaciones periodísticas para responder a los usuarios. Sus conclusiones distinguen esa actividad del uso de contenidos para entrenar modelos de lenguaje.
El pronunciamiento responde a una consulta de un tribunal húngaro y constituye, según el reporte, el primer caso sobre inteligencia artificial generativa que llega al TJUE. No es una sentencia: las conclusiones no son vinculantes y la resolución definitiva se espera dentro de unos meses.
Una empresa húngara cuestiona el uso de sus artículos
El litigio comenzó con una demanda de Like Company, operadora de varios portales web en Hungría, contra Google. La empresa sostiene que sus artículos fueron utilizados para entrenar los modelos de Gemini y también reproducidos y puestos a disposición del público mediante el chatbot.
Las actuaciones cuestionadas se sitúan entre el 13 de junio de 2023 y el 31 de mayo de 2024. A partir de esa controversia, el tribunal húngaro solicitó al TJUE una interpretación de la normativa europea aplicable.
El dictamen diferencia el entrenamiento de las respuestas al usuario
Szpunar plantea que el uso de artículos para entrenar Gemini puede acogerse a la excepción de minería de textos y datos prevista en la legislación europea. En sus conclusiones, presenta esa excepción como fundamento para permitir, por regla general, determinados usos de obras protegidas durante el entrenamiento.
Su análisis no equipara ese proceso con todas las respuestas que después produce el sistema. La recuperación de una publicación y su reutilización para generar una contestación requieren examinar otros elementos antes de determinar si existe una infracción.
Los derechos protegen la expresión del artículo y no los hechos
El abogado general subraya que los derechos de los editores no conceden un monopolio sobre los acontecimientos narrados. La protección se refiere a la forma específica en que una publicación presenta y expresa esa información.
La distinción busca proteger la inversión necesaria para elaborar un contenido periodístico sin impedir que otros comuniquen los mismos hechos. Por eso, transmitir una noticia no se analiza del mismo modo que reproducir de manera reconocible la expresión de un artículo.
El acceso mediante la elusión de un muro de pago es un criterio relevante
El primer elemento señalado por Szpunar es si el chatbot accedió ilegalmente a la publicación. Entre los supuestos mencionados aparece la elusión de medidas técnicas destinadas a restringir el acceso o la extracción de contenidos, como un muro de pago.
Ese criterio obliga a examinar cómo se obtuvo el material utilizado para responder. Las conclusiones expuestas no establecen por sí mismas que Google haya sorteado esas barreras en todos los casos incluidos en la demanda.
También importa cuánto de la publicación reaparece en la respuesta
El segundo criterio distingue entre una respuesta que comunica los hechos y otra que reutiliza de forma reconocible la expresión de la publicación original. El análisis contempla si esa reutilización llega a sustituir la necesidad de consultar el artículo.
Según Szpunar, por regla general se vulneran los derechos del editor cuando la forma de expresión de la publicación resulta sistemáticamente reconocible en las respuestas. La cuestión central es, por tanto, qué contenido se recupera y cómo se presenta al usuario.
La sentencia definitiva todavía debe resolver la interpretación europea
Las conclusiones del abogado general orientan el debate jurídico, pero los jueces del TJUE no están obligados a seguirlas. Aunque suelen adoptar sus recomendaciones en numerosos asuntos, conservan la decisión sobre la interpretación que fijará la sentencia.
Por ahora, el caso establece una distinción importante dentro de la controversia: el posible amparo del entrenamiento en una excepción legal y los límites de la reutilización de artículos al responder consultas. La resolución definitiva deberá precisar ese marco.
Fuente: EL ESPAÑOL