Washington endurece su ofensiva contra el TPI en un día marcado por el Nobel de la Paz
La Administración estadounidense anunció sanciones que buscan restringir los recursos y las operaciones del Tribunal Penal Internacional. La medida llegó horas después del Nobel de la Paz a su exjueza Navi Pillay.

La Administración de Donald Trump anunció nuevas sanciones contra el Tribunal Penal Internacional (TPI) este viernes, horas después de que la jurista sudafricana Navi Pillay, exjueza de la institución, recibiera el Premio Nobel de la Paz.
El tribunal, con sede en La Haya, rechazó de inmediato la medida y aseguró que continuará su trabajo. La Unión Europea también cuestionó la decisión estadounidense y anunció que colaborará con la institución para preservar su funcionamiento.
Las sanciones apuntan a los recursos del tribunal
La medida busca excluir al TPI del sistema financiero estadounidense y restringir las transacciones con la institución. Su alcance también comprende a empresas, organismos y particulares que colaboren con el tribunal.
El Departamento de Estado presentó el castigo económico como una herramienta para cortar sus recursos y paralizar su capacidad operativa. Las restricciones podrían afectar, además, el apoyo a las víctimas de los delitos que investiga la corte.
El TPI persigue genocidio, crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y agresión armada. Antes de este anuncio, Washington ya había impuesto sanciones económicas a 13 de sus jueces y fiscales.
El TPI denuncia un intento de impedir su labor
En un comunicado firmado por su presidenta, Tomoko Akane, el tribunal calificó las sanciones como un intento de obstruir la justicia e impedir que cumpla la función para la que fue creado.
La institución sostuvo que la decisión constituye un ataque al Estado de derecho y al orden jurídico internacional. También defendió el principio de que ninguna persona debe estar por encima de la ley.
Pese a la presión económica, aseguró que seguirá trabajando. Su mensaje pidió una respuesta de los Estados que lo crearon y recordó que el Estatuto de Roma, su texto fundacional, establece un compromiso colectivo contra la impunidad.
Europa promete respaldo y mantiene abierta la vía del diálogo
La Unión Europea calificó la decisión estadounidense de profundamente lamentable. Además, anunció que trabajará estrechamente con el TPI para garantizar que pueda seguir funcionando con eficacia.
El bloque expresó su expectativa de que todavía exista margen para el diálogo, ya que las sanciones tardarán seis meses en entrar en vigor. Ese plazo deja abierta la posibilidad de gestiones diplomáticas antes de su aplicación.
El tribunal cuenta con 125 Estados miembros. Estados Unidos no forma parte de la institución y, junto con Turquía, es uno de los dos países de la OTAN que permanecen fuera de ella.
Rubio advierte contra el procesamiento de estadounidenses
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Trump no permitirá que el TPI procese a ciudadanos estadounidenses. Su declaración fue adelantada por Reuters antes de conocerse los detalles de las sanciones.
Rubio cuestionó que la corte pueda investigar a militares, agentes de la Patrulla Fronteriza o dirigentes estadounidenses. También reclamó que los aliados de Washington intervengan para frenar lo que describió como amenazas del tribunal.
El secretario de Estado advirtió que, si la institución no cambia su postura, Estados Unidos continuará su campaña para desmantelarla. Sus palabras profundizan un enfrentamiento que ya había incluido restricciones contra integrantes de la corte.
Las órdenes contra Netanyahu forman parte del conflicto
La Administración de Trump ha criticado las órdenes de detención del TPI contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad durante la ofensiva en Gaza.
Netanyahu celebró las nuevas sanciones mediante un mensaje en X. Allí acusó al tribunal de actuar como un organismo político y de representar una amenaza para las democracias.
El TPI, por su parte, defendió su mandato y alertó sobre las consecuencias para las víctimas de atrocidades masivas si se debilita una institución creada para investigar esos delitos.
El Nobel a Pillay coincidió con el anuncio
Horas antes de las sanciones, el Comité Nobel noruego había distinguido a Navi Pillay, de 85 años, por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional. La jurista sudafricana fue jueza de la Sala de Apelaciones del TPI entre 2003 y 2008.
Trump ha afirmado repetidamente que merece el Nobel de la Paz por su participación en acuerdos y negociaciones internacionales. El año anterior, el premio había recaído en María Corina Machado, quien posteriormente le entregó su medalla en la Casa Blanca.
La coincidencia temporal entre el galardón a Pillay y las sanciones marcó la jornada. La justificación expuesta por Washington se centró en impedir el procesamiento de estadounidenses, mientras el tribunal reclamó a sus Estados miembros que defiendan su labor.
Fuente: EL PAÍS