La NASA utilizará la Luna como campo de pruebas para viajar a Marte
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, considera que el polo sur lunar ofrece las condiciones necesarias para ensayar tecnologías, operaciones y sistemas destinados a futuras misiones humanas a Marte. La región posee depósitos de hielo y zonas con acceso prolongado a la luz solar.

La NASA pretende desarrollar una presencia estable cerca del polo sur de la Luna para probar las tecnologías y operaciones que necesitará en futuras misiones tripuladas con destino a Marte.
El administrador de la agencia espacial estadounidense, Jared Isaacman, presentó al satélite natural como un escenario donde los astronautas podrán aprender a vivir y trabajar antes de realizar expediciones mucho más lejanas.
“Queremos ir allí para perfeccionar las habilidades necesarias para viajar a Marte”, aseguró durante una intervención ante responsables militares y representantes de la industria aeroespacial estadounidense.
El polo sur concentra el interés de la NASA
La estrategia se concentra en el polo sur lunar, una región especialmente valorada por la existencia de depósitos de hielo dentro de cráteres que permanecen constantemente en la oscuridad.
Esos recursos podrían utilizarse para producir agua, aire y combustible para cohetes, elementos fundamentales para sostener una base humana sobre la superficie lunar.
Cerca de esas reservas también existen zonas elevadas que reciben luz solar durante periodos prolongados y podrían facilitar la generación de energía.
Un laboratorio para preparar el viaje a Marte
Isaacman considera que la Luna puede proporcionar condiciones adecuadas para ensayar sistemas que posteriormente deberán funcionar a millones de kilómetros de la Tierra.
La NASA busca probar tecnologías, procedimientos y operaciones relacionadas con la supervivencia, el transporte, la producción de recursos y la permanencia de astronautas fuera del planeta.
De esta manera, la Luna dejaría de ser únicamente un destino científico para convertirse en una etapa fundamental dentro del camino hacia Marte.
Ubicaciones limitadas y estratégicas
El responsable de la NASA comparó la superficie lunar con la extensión de África, pero advirtió que las ubicaciones más favorables del polo sur son limitadas.
“Es una Luna grande, con la superficie de África”, afirmó antes de comparar esa región con Washington D. C. por la cantidad reducida de accesos y emplazamientos especialmente atractivos.
La combinación de hielo, luz solar y condiciones geográficas convierte a determinados sectores en puntos prioritarios para levantar instalaciones y desarrollar operaciones de larga duración.
La competencia con China
Isaacman sostiene que China pretende operar en las mismas zonas del polo sur lunar y considera que esta coincidencia obliga a Estados Unidos a acelerar sus planes.
La NASA busca asegurar el acceso a los lugares que considera más adecuados para desarrollar una base y probar las capacidades necesarias para futuras expediciones marcianas.
La carrera lunar adquiere así una dimensión científica, tecnológica y estratégica entre las principales potencias espaciales.
Nuevas condiciones para los aliados
El administrador también vinculó la estrategia lunar con una revisión de las alianzas internacionales de la NASA. A su criterio, los socios deben aportar capacidades concretas que permitan acelerar las misiones.
Isaacman considera que la participación internacional no debe responder únicamente a razones diplomáticas, sino contribuir directamente con infraestructura, transporte, tecnología o recursos.
“Tenemos que entrar en contacto con la realidad y hacer contribuciones significativas a lo que la NASA y el mundo libre están intentando conseguir con nuestras ambiciones espaciales”, afirmó.
Italia desarrollará un módulo habitable
Como ejemplo de cooperación, Isaacman destacó el acuerdo alcanzado con Italia para desarrollar uno de los primeros módulos habitables destinados a la superficie lunar.
El proyecto contempla una inversión superior a 5.000 millones y busca aportar infraestructura para sostener la presencia humana en la Luna.
A cambio de esta contribución, dos astronautas italianos tendrían la oportunidad de viajar al satélite natural.
Japón prepara un vehículo presurizado
Japón también participa en los planes mediante el desarrollo de un vehículo presurizado que permitirá transportar astronautas por la superficie lunar.
El proyecto, valorado en varios miles de millones, fue acordado con Estados Unidos en 2024 y responde a una necesidad concreta de la futura base.
“Esa es la expectativa que fijamos para todos”, sostuvo Isaacman al reclamar aportes capaces de cubrir las necesidades operativas del programa.
La Agencia Espacial Europea redefine su participación
La estrategia también afecta a la Agencia Espacial Europea después de que la NASA cancelara el proyecto de la estación lunar Gateway para concentrar sus recursos en una presencia permanente sobre la superficie.
Uno de los proyectos bajo análisis es el módulo de carga Argonaut, diseñado para transportar hasta 1,5 toneladas métricas de suministros hasta la Luna.
Isaacman cuestionó la utilidad de propuestas que entren en funcionamiento cuando otras potencias ya se encuentren operando en las regiones prioritarias.
Vivir en la Luna antes de llegar a Marte
El plan presentado por Isaacman establece una relación directa entre la presencia lunar y la futura exploración humana de Marte.
La Luna permitirá probar sistemas de energía, módulos habitables, vehículos, producción de recursos y operaciones prolongadas en un entorno fuera de la Tierra.
Para la NASA, aprender a utilizar esos recursos y mantener una presencia estable en el polo sur será un paso decisivo antes de intentar llevar seres humanos hasta Marte.
Fuente: ElConfidencial