María Corina Machado permanece en Panamá tras siete intentos de regresar a Venezuela
La dirigente opositora y premio Nobel de la Paz permanece en Panamá desde junio, después de siete intentos frustrados de retornar a Venezuela. Desde un apartamento temporal, mantiene contacto permanente con sus colaboradores y prepara nuevas alternativas para regresar al país.

María Corina Machado observa desde un apartamento situado frente a la bahía de Panamá la ruta que debía llevarla nuevamente a Venezuela.
La vivienda, ubicada a más de 50 pisos de altura, está casi vacía y funciona como un lugar temporal desde el que organiza reuniones, atiende llamadas y sigue la situación de su país.
En uno de los cuartos tiene una pequeña mesa de trabajo, conexión a internet, una libreta abierta y un ordenador. Sus pertenencias caben principalmente en una maleta de cabina y un bolso impermeable.
Otro intento que no pudo concretarse
El 22 de septiembre, Machado debía abordar una pequeña embarcación con destino a Venezuela. Sin embargo, el viaje no se concretó y tampoco pudo utilizar los vuelos previstos posteriormente.
La dirigente acababa de regresar al apartamento después de otro intento frustrado, el séptimo desde que inició su recorrido para volver al país.
Pese a las dificultades acumuladas, mantiene una postura firme. “Yo no soy ninguna víctima”, afirmó al referirse a la situación que atraviesa.
En Panamá desde junio
Machado permanece en Panamá desde junio, cuando intentó abordar por primera vez un vuelo de Copa Airlines con destino a Caracas.
El viaje quedó interrumpido en el aeropuerto después de que el Gobierno de Delcy Rodríguez cerrara el espacio aéreo, impidiendo su llegada.
Desde entonces, la dirigente opositora ha analizado diferentes rutas marítimas y aéreas, pero ninguna le permitió completar el regreso.
Un recorrido por diferentes países
Antes de establecerse temporalmente en Panamá, Machado recorrió diferentes ciudades como parte de una agenda internacional centrada en la situación venezolana.
Durante ese trayecto estuvo en Oslo, visitó al papa en Roma, pasó por el Despacho Oval en Washington y viajó a Santiago de Chile y Madrid.
Panamá se convirtió posteriormente en una especie de escala indefinida: se encuentra físicamente allí, pero mantiene toda su atención puesta en Venezuela.
Venezuela, elecciones y legitimidad
Machado sostiene que la salida a la crisis política debe pasar por elecciones libres y por el reconocimiento de la legitimidad otorgada mediante el voto.
Su paso por Washington no habría producido todos los resultados esperados por su equipo. Personas que la acompañaron señalaron que su estilo directo pudo dificultar algunos contactos políticos.
La dirigente escucha, negocia y espera cuando lo considera necesario, pero vuelve constantemente a los mismos asuntos: Venezuela, las elecciones y la legitimidad de las urnas.
Una red que trabaja desde el exilio
Desde el apartamento en Panamá, Machado sigue los acontecimientos dentro de Venezuela y mantiene contacto con ciudadanos que viven en otros países.
Su rutina está marcada por llamadas, mensajes grupales, reuniones virtuales y planes que se modifican constantemente ante los obstáculos para regresar.
Sus colaboradores más cercanos permanecen distribuidos entre Venezuela y el exilio, mientras otros la acompañan físicamente durante sus desplazamientos.
El regreso como una causa colectiva
Machado sostiene que su retorno no debe interpretarse únicamente como el regreso de una dirigente política o de una premio Nobel de la Paz.
Según su planteamiento, la causa incluye a los presos, perseguidos, exiliados y millones de venezolanos que abandonaron el país.
Para la dirigente, volver solo tendría verdadero sentido si representa también la posibilidad de regreso para quienes tuvieron que marcharse.
Persecución, clandestinidad y exilio
Durante los últimos años, Machado ha vivido escondida, salió clandestinamente de Venezuela y fue inhabilitada, perseguida y detenida.
Parte de sus colaboradores terminó en prisión, en la clandestinidad o en el exilio, mientras algunas de sus propiedades fueron confiscadas.
A pesar de esos antecedentes y de sus propios problemas, intenta trasladar la atención hacia las personas que permanecen afectadas por la situación política y migratoria.
Las “guacamayas” y los 412 días de encierro
Entre sus colaboradores más cercanos se encuentran las llamadas “guacamayas”, integrantes de su equipo que permanecieron refugiados en la residencia de la Embajada de Argentina en Caracas.
El grupo pasó 412 días en el lugar para evitar su detención, bajo la vigilancia de las fuerzas gubernamentales. En mayo de 2025, sus integrantes fueron sacados clandestinamente del país.
La experiencia compartida durante la persecución, la clandestinidad y el exilio fortaleció los vínculos entre quienes continúan trabajando junto a Machado.
Una estructura basada en vínculos personales
Machado mantiene comunicación con coordinadores de Vente Venezuela distribuidos en diferentes regiones del país. Escucha sus dificultades, ofrece instrucciones y pregunta por situaciones locales.
También conserva información sobre sus colaboradores, sus familias y episodios ocurridos durante visitas realizadas meses atrás.
Esa relación personal sostiene una estructura política que, según el texto, no funciona únicamente desde la dirigencia, sino mediante miles de vínculos distribuidos dentro y fuera de Venezuela.
Su objetivo declarado son las elecciones libres
Machado insiste en que su movimiento no busca únicamente alcanzar el poder, sino promover unas elecciones libres y defender el mandato que la oposición asegura haber recibido en las urnas.
En 2024 respaldó a Edmundo González Urrutia y pidió a sus seguidores que votaran por él, demostrando su capacidad para transferir una parte importante de su respaldo electoral.
Mientras continúa fuera del país, su equipo mantiene reuniones, responde a declaraciones de dirigentes oficialistas y reorganiza las estrategias de retorno.
Volverá a intentarlo
Los últimos intentos representaron un nuevo golpe para los planes de Machado, que ahora deberá detenerse, evaluar las posibilidades disponibles y diseñar otra ruta.
La dirigente considera que su permanencia en Panamá es solamente una etapa transitoria y mantiene la intención de volver a intentarlo.
Después de años de actividad política, clandestinidad y viajes, Machado sostiene que su recorrido solo podrá considerarse concluido cuando consiga regresar a Venezuela.
Fuente: ABC Internacional