Nueva York reconoce a la histórica Pequeña España con una calle dedicada a su legado
La intersección de la calle 14 con la Octava Avenida recibió la denominación honorífica “Little Spain–La Nacional”. El reconocimiento recuerda el aporte de los inmigrantes españoles que convirtieron esta zona de Manhattan en un importante centro comercial, cultural y comunitario.

Nueva York otorgó un reconocimiento oficial a la histórica Pequeña España de Manhattan, una zona que durante décadas concentró buena parte de la vida social, comercial y cultural de los inmigrantes españoles.
La intersección de la calle 14 con la Octava Avenida fue denominada honoríficamente “Little Spain–La Nacional” el lunes 21 de septiembre.
El nuevo nombre no reemplaza la denominación oficial de la calle, pero quedará reflejado en uno de los tradicionales carteles verdes de la ciudad.
Un homenaje en el corazón de Manhattan
La esquina reconocida se encuentra en el lado oeste de Manhattan, entre los barrios de Chelsea y Greenwich Village, donde todavía permanece parte del legado español de Nueva York.
Representantes del Gobierno de España, asociaciones de residentes españoles y vecinos participaron de la ceremonia de presentación.
El acto incluyó una actuación de flamenco, discursos sobre la historia de la comunidad y una degustación de tapas españolas.
El nacimiento de la Pequeña España
Durante buena parte del siglo XX, miles de inmigrantes españoles encontraron en esta zona de Manhattan un lugar para construir una nueva vida sin abandonar sus raíces.
La comunidad abrió restaurantes, bares, comercios, clubes sociales, centros religiosos e instituciones de asistencia que terminaron dando forma a Little Spain.
El núcleo principal se encontraba alrededor de la calle 14 Oeste, especialmente en el tramo comprendido entre las avenidas Séptima y Octava.
Familias que construyeron importantes empresas
Entre las familias vinculadas con la historia de esta comunidad aparecen los Bustelo y los Unanue, cuyos emprendimientos alcanzaron una importante presencia comercial.
Gregorio Bustelo fundó Café Bustelo en Nueva York en 1928, mientras que Prudencio Unanue y su esposa Carolina, ambos españoles, crearon Goya en 1936.
Estas iniciativas surgieron dentro de una comunidad que encontró en los negocios una manera de progresar y conservar parte de su identidad cultural.
Un punto de encuentro para otras comunidades
Con el paso de los años, Little Spain también se convirtió en un espacio de encuentro con puertorriqueños y otros grupos de inmigrantes hispanos y latinoamericanos.
La convivencia entre estas comunidades permitió entrelazar la historia del enclave español con la posterior expansión de la población latina en Nueva York.
La calle 14 quedó así vinculada con diferentes generaciones de inmigrantes que contribuyeron al desarrollo social y cultural de Manhattan.
La Nacional mantiene viva la historia
Uno de los principales símbolos de aquella comunidad es La Nacional, una institución fundada en 1868 para brindar apoyo y un espacio de encuentro a los inmigrantes españoles.
La Sociedad de Benevolencia Española adquirió en 1925 el edificio situado en el número 239 de West 14th Street, donde estableció su sede y abrió su histórico restaurante.
La institución continúa funcionando como restaurante y centro de actividades culturales y comunitarias. En 2025 conmemoró los cien años de su llegada al edificio.
La primera parroquia de habla española
Frente a La Nacional se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, fundada en 1902 como la primera parroquia de habla española de Nueva York.
El templo también representa uno de los principales vestigios históricos de la presencia hispana en el oeste de Manhattan.
Actualmente, el edificio afronta la posibilidad de ser vendido por la Archidiócesis, una situación que generó preocupación por su conservación.
Preocupación por el futuro de la iglesia
La posible venta despertó temores ante la eventual demolición del inmueble y la pérdida de otro de los espacios vinculados con la antigua Pequeña España.
El concejal Carl Wilson manifestó su intención de impulsar ante la Comisión de Conservación de Monumentos la protección del edificio y de su legado histórico.
La defensa del templo forma parte de los esfuerzos por conservar los pocos lugares físicos que todavía recuerdan la presencia española en la zona.
Un legado que permanece en Nueva York
La denominación “Little Spain–La Nacional” reconoce una historia construida durante más de un siglo por inmigrantes que dejaron una profunda huella en Manhattan.
Aunque gran parte del antiguo enclave desapareció con las transformaciones de la ciudad, La Nacional, la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe y la calle 14 mantienen viva su memoria.
El nuevo cartel convierte ese legado en una presencia visible y permanente dentro de las calles de Nueva York.
Fuente: NATIONAL GEOGRAPHIC