El verdadero mensaje que tu perro intenta darte cuando se estira al verte
El adiestrador Manuel Balibrea explica que el estiramiento con las patas delanteras extendidas, la parte trasera levantada y la mirada dirigida al dueño puede ser una señal de bienvenida y afecto.

La postura corporal de los perros puede revelar mucho sobre su estado de ánimo y la manera en que se relacionan con las personas.
Uno de los gestos que suele pasar inadvertido ocurre cuando el animal estira las patas delanteras, eleva la parte trasera y dirige su mirada hacia el dueño.
Aunque puede parecer un simple movimiento físico, el adiestrador Manuel Balibrea explica que, en determinadas situaciones, se trata de un mensaje emocional.
Una señal de bienvenida
Este comportamiento es conocido como estiramiento de bienvenida y también puede relacionarse con la postura denominada play bow.
Muchos perros lo realizan cuando sus dueños regresan a casa. Según Balibrea, puede ser una manera de demostrar alegría por el reencuentro y expresar que extrañaron su presencia.
El contexto resulta importante para interpretarlo. La mirada, el movimiento de la cola y la actitud general del animal permiten diferenciar un saludo de un estiramiento habitual.
No siempre significa cansancio
Cuando el perro adopta esta posición inmediatamente después de ver a su dueño, el movimiento puede tener un sentido diferente al de aliviar la tensión muscular.
La postura se convierte en una forma de comunicación corporal mediante la cual el animal busca llamar la atención y establecer contacto.
Al no utilizar palabras, los perros dependen de sus gestos, movimientos y conductas para expresar emociones o necesidades.
Cómo responder al gesto
El especialista recomienda dedicar unos segundos al animal cuando el estiramiento forma parte del saludo.
Una caricia, una palabra amable o un pequeño momento de atención puede ser interpretado como una respuesta al afecto expresado por la mascota.
No es necesario realizar una demostración exagerada. Lo importante es reconocer el acercamiento y permitir que el perro se sienta correspondido.
La importancia de observar todo el cuerpo
Un mismo movimiento puede tener diferentes significados dependiendo de las circunstancias en las que se produce.
Por eso, el dueño debe observar la posición de la cola, las orejas, la mirada y el nivel de relajación del cuerpo antes de interpretar el comportamiento.
Conocer estas señales ayuda a entender si el perro busca jugar, saludar, pedir atención o simplemente estirar sus músculos.
Aprender el lenguaje de las mascotas
La tenencia responsable no se limita a proporcionar alimento, atención veterinaria y un lugar seguro.
También implica reconocer las necesidades emocionales del animal y aprender la manera en que intenta comunicarse.
Interpretar correctamente sus gestos fortalece el vínculo con la familia y permite responder mejor ante posibles señales de miedo, estrés, entusiasmo o afecto.
Un pequeño gesto con un gran significado
El estiramiento de bienvenida puede convertirse en uno de los momentos más especiales del día para el perro.
Según Balibrea, ignorarlo puede hacer que su intento de conexión pase desapercibido. Responder con cariño permite transmitirle que el sentimiento del reencuentro es compartido.
Detrás de esa postura que parece un movimiento de yoga podría encontrarse una sencilla pero potente demostración de confianza y afecto.
Fuente: okdiario