La ciencia confirma que los pollos son mucho más inteligentes de lo que se creía
Un estudio científico reveló que los pollos poseen capacidades cognitivas avanzadas, como memoria a largo plazo, reconocimiento de personas, aprendizaje complejo y la habilidad de anticipar situaciones futuras, desmontando varios mitos sobre estas aves.

Durante años, los pollos fueron considerados animales con capacidades limitadas. Sin embargo, distintas investigaciones científicas comenzaron a cambiar esa percepción al demostrar que estas aves poseen habilidades cognitivas, emocionales y sociales mucho más desarrolladas de lo que tradicionalmente se pensaba.
Uno de los estudios más recientes sostiene que los pollos son capaces de recordar información durante largos períodos, resolver problemas sencillos, reconocer individuos e incluso anticipar acontecimientos futuros, características que los ubican entre las especies con mayor complejidad cognitiva dentro del reino animal.
Una inteligencia que sorprende a los investigadores
La investigación, publicada en la revista especializada Animal Cognition, concluye que los pollos presentan niveles de inteligencia comparables con los de otros vertebrados considerados altamente desarrollados.
Entre las capacidades observadas, los científicos destacan que los pollitos pueden realizar operaciones matemáticas simples, como pequeñas sumas y restas, apenas nacen. También comprenden que un objeto sigue existiendo aunque desaparezca de su vista, una habilidad conocida como permanencia del objeto.
Además, poseen una memoria que les permite recordar dónde encontrar alimento y reconocer tanto a otros animales como a personas con las que ya interactuaron.
Memoria y capacidad para anticipar situaciones
Los especialistas también descubrieron que estas aves pueden utilizar experiencias pasadas para tomar decisiones futuras. Por ejemplo, son capaces de esperar una recompensa mayor en lugar de obtener un beneficio inmediato, demostrando un notable nivel de autocontrol.
Asimismo, interpretan señales del entorno para prever la llegada de alimento o detectar posibles amenazas, adaptando su comportamiento según las circunstancias.
Una vida social mucho más compleja de lo que parece
Lejos de vivir únicamente por instinto, los pollos mantienen relaciones sociales estables dentro de sus grupos.
Los estudios indican que pueden reconocer más de un centenar de rostros, tanto de otros pollos como de seres humanos, y diferenciar perfectamente a cada individuo.
Además, utilizan más de 30 sonidos diferentes para comunicarse, alertar sobre peligros, avisar cuando encuentran comida o expresar distintos estados emocionales, facilitando una respuesta coordinada entre los miembros de la bandada.
También son capaces de aprender tareas complejas
Los investigadores comprobaron que los pollos responden muy bien al entrenamiento mediante recompensas.
Con práctica, pueden aprender a identificar colores y formas, recorrer circuitos con obstáculos, seguir instrucciones visuales e incluso realizar acciones como tocar una campana o activar pequeños objetos para obtener alimento.
Estas habilidades se desarrollan gracias a su gran capacidad de observación y aprendizaje por asociación, una característica que sorprende incluso a entrenadores profesionales de animales.
Un nuevo enfoque sobre estas aves
Los hallazgos continúan modificando la visión tradicional sobre los pollos y refuerzan la idea de que muchas especies poseen capacidades mentales mucho más complejas de lo que se creía.
Para los científicos, comprender mejor su comportamiento no solo permite ampliar el conocimiento sobre la inteligencia animal, sino que también aporta información valiosa para mejorar su bienestar y la forma en que son manejados en distintos entornos.
Fuente: okdiario