Aprueban cable submarino impulsado por Google que conectará Sudamérica con Australia y Panamá
La Comisión Regional de Uso del Borde Costero aprobó la instalación del sistema de cables submarinos Humboldt, una iniciativa liderada por Google que contempla más de 21.000 kilómetros de fibra óptica bajo el océano y una inversión de US$ 11,5 millones.

Chile dio un paso clave en uno de los proyectos de infraestructura digital más ambiciosos de los últimos años tras la aprobación del sistema de cables submarinos Humboldt, una iniciativa que busca fortalecer la conectividad entre Sudamérica y la región Asia-Pacífico.
La autorización fue otorgada por la Comisión Regional de Uso del Borde Costero, permitiendo avanzar con la instalación de una extensa red de fibra óptica submarina que superará los 21.000 kilómetros de longitud y que tendrá como punto de conexión principal la localidad de Santo Domingo, en la Región de Valparaíso.
El proyecto contempla dos grandes enlaces internacionales. El primero conectará Chile con Sídney, Australia, mediante un cable submarino de aproximadamente 14.800 kilómetros equipado con 16 pares de fibra óptica. El segundo unirá Santo Domingo con Ciudad de Panamá a través de una ruta de cerca de 6.500 kilómetros, también con 16 pares de fibra, fortaleciendo las conexiones digitales entre América Latina y otros mercados globales.
Las autoridades chilenas destacaron que la infraestructura fue diseñada para minimizar su impacto ambiental. Según los antecedentes presentados, los cables no atravesarán áreas marinas protegidas ni zonas destinadas a la explotación de recursos bentónicos, además de evitar sectores considerados históricos para la pesca artesanal.
La inversión prevista alcanza los 11,5 millones de dólares, financiados en un 99% por Google y en un 1% por la empresa estatal Desarrollo País. El objetivo es transformar a Chile en uno de los principales centros de conectividad digital de la región, facilitando el intercambio de datos, mejorando las comunicaciones internacionales y potenciando nuevas oportunidades para el desarrollo tecnológico y científico.
Especialistas señalan que este tipo de infraestructura resulta fundamental para el crecimiento de la economía digital, ya que permite aumentar la capacidad de transmisión de datos, reducir tiempos de conexión y mejorar la estabilidad de los servicios de internet en una escala global.
Desde la organización encargada de gestionar los permisos para el proyecto destacaron que la aprobación representa un avance significativo para cumplir con los plazos establecidos. Además, remarcaron que la iniciativa permitirá fortalecer el posicionamiento de Chile como un punto estratégico dentro de las telecomunicaciones internacionales y como una puerta de entrada para nuevas inversiones tecnológicas.
Las autoridades regionales consideran que la instalación del sistema Humboldt podría generar beneficios que van más allá de la conectividad, impulsando sectores vinculados a la innovación, la investigación científica, los servicios digitales y la economía basada en datos.
Actualmente, el proyecto se encuentra en la etapa final de obtención de permisos y autorizaciones necesarias para su ejecución. De cumplirse el cronograma previsto, la instalación de los cables debería completarse durante el último trimestre de 2026, mientras que la entrada en funcionamiento está proyectada para el año 2028.
Con esta iniciativa, Chile busca consolidar su papel como uno de los principales nodos digitales de América Latina, en un contexto donde la conectividad global se ha convertido en un factor estratégico para el desarrollo económico, tecnológico y la competitividad de los países.
Fuente: elmostrador