
La República de Cuba atraviesa en este febrero de 2026 uno de los periodos más oscuros y críticos de su historia reciente. Lo que comenzó como una crisis energética prolongada ha derivado en un escenario de «opción cero» silenciosa, donde la falta de hidrocarburos no solo apaga las luces, sino que detiene por completo el pulso de la nación. La vida cotidiana se ha transformado en una carrera de obstáculos marcada por la incertidumbre de no saber cuándo regresará la electricidad o cómo se conseguirá el próximo alimento.
El Colapso de la Conectividad y el Sector Turístico
Uno de los golpes más recientes y dramáticos ha sido el agotamiento del combustible para aviones (queroseno). El gobierno cubano ha advertido formalmente a las aerolíneas internacionales sobre la imposibilidad de garantizar el suministro en sus aeropuertos. Esta situación ha obligado a compañías europeas y latinoamericanas a cancelar rutas o a realizar escalas técnicas en terceros países para repostar, lo que encarece los boletos y ahuyenta al turismo, una de las pocas fuentes de divisas que aún sostenía la economía.
Vivir a Oscuras: Apagones Récord y Servicios Básicos en Riesgo
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) opera en un estado de fragilidad absoluta. En la última semana, se han registrado déficits de generación que han dejado sin servicio simultáneamente a más del 60% del país durante las horas pico.
- Agua y Salud: La crisis eléctrica arrastra consigo el suministro de agua potable, ya que el 80% de los sistemas de bombeo dependen de la red eléctrica. En los hospitales, aunque se consideran objetivos priorizados, la falta de climatización y la inestabilidad energética ponen en riesgo la conservación de medicamentos y el funcionamiento de equipos críticos.
- Educación y Trabajo: Universidades y centros laborales han tenido que suspender actividades o reducir drásticamente sus horarios ante la imposibilidad de garantizar el transporte y la iluminación.
El Mercado Negro y la «Dolarización» Forzada
Ante la incapacidad del Estado para distribuir combustible de forma regular, la venta minorista de gasolina y diésel se ha desplazado hacia plataformas de gestión de turnos como «Ticket», limitando el consumo a apenas 20 litros por usuario y, en muchos casos, exigiendo el pago en divisas extranjeras. Esto ha disparado la inflación en el mercado informal, donde el precio del transporte privado y de los alimentos básicos sigue una escalada que el salario promedio del cubano no puede alcanzar.
Geopolítica y Presión Externa
La situación se ha agravado tras las recientes medidas de presión internacional que buscan restringir los envíos de crudo desde aliados tradicionales. Tras la interrupción de suministros clave desde Venezuela y las nuevas advertencias de aranceles a países que comercien petróleo con la isla, Cuba produce apenas un tercio de la energía que consume. El gobierno cubano califica esta situación como un «asedio petrolero» y una «asfixia energética» orquestada, mientras intenta acelerar, con recursos limitados, la instalación de parques solares fotovoltaicos como una solución de soberanía a largo plazo.
Fuentes
- El País (Planeta Futuro): El día a día en Cuba, una isla cada vez más ahogada por la falta de combustible y la escasez
- Agencia EFE: Cuba agota su combustible para aviones en un nuevo episodio del asedio petrolero
- Swissinfo / EFE: El mayor apagón de este jueves en Cuba afectará al 59% de la isla
- Infobae: Falta de combustible en Cuba: aerolíneas cancelan vuelos y evalúan medidas
- Cubadebate: La crisis energética en Cuba pone en riesgo los servicios esenciales, según expertos de la ONU
- Ámbito Financiero: Cuba en crisis energética: apagones récord y escasez de combustible