
La Capital Iraní, Amenazada con Quedarse Sin Suministro, Contempla el Fantasma de una Evacuación Masiva si no Llegan las Lluvias.
La República Islámica de Irán, un país inherentemente árido, se enfrenta a una de las crisis hídricas más graves de su historia reciente, con una sequía que se prolonga por sexto año consecutivo y que ha llevado a las autoridades a implementar racionamientos nocturnos en la capital, Teherán. La situación es tan crítica que los cortes programados buscan paliar la caída sin precedentes en los niveles de los embalses, poniendo en alerta a sus más de nueve millones de habitantes y forzando al gobierno a reconocer la magnitud de la emergencia.
El Agravamiento de la Crisis en la Megalópolis
La principal preocupación se centra en Teherán y sus alrededores. Los datos oficiales confirman que las reservas de las presas que abastecen a la capital han caído a su nivel más bajo en 60 años. Específicamente, el embalse de Latyan, una de las fuentes cruciales, contiene apenas un 9% de su capacidad total, con reportes que en noviembre de 2025 indicaban que solo quedaban reservas para unas dos semanas de consumo en algunos de sus principales depósitos.
El racionamiento de agua, con cortes programados durante las horas de la noche, se ha convertido en una medida de emergencia para evitar el derroche y prolongar el suministro. Sin embargo, esta medida está generando una creciente preocupación en la población, que teme la llegada inminente del llamado «Día Cero», el momento en que los grifos de la ciudad se sequen por completo.
La Sombra de la «Evacuación»: Una Advertencia Presidencial
La gravedad de la crisis fue destacada por el propio presidente iraní, Masoud Pezeshkian, quien lanzó una advertencia sin precedentes:
“Si no llueve en Teherán para finales de noviembre, tendremos que racionar el agua. Y si aún así no llueve, tendremos que evacuar Teherán”, declaró el mandatario.
Esta declaración ha subrayado la urgencia de la situación, ya que una operación de tal magnitud implicaría el desplazamiento de millones de personas y supondría una catástrofe humanitaria y logística. El llamamiento se ha acompañado de exhortaciones a la ciudadanía para que reduzca su consumo personal en un 25%.
Causas Profundas: Más Allá de la Sequía
Si bien la drástica disminución de las precipitaciones (con regiones que no han recibido una sola gota de lluvia en el inicio del año hidrológico) es un factor determinante, expertos y legisladores señalan que la crisis es el resultado de una combinación de factores que incluyen:
- Mala Gestión Hídrica Crónica: Décadas de políticas desacertadas han agotado las reservas subterráneas (acuíferos), que hoy se encuentran agotadas hasta en un 70%.
- Sobreexplotación Agrícola: La agricultura, que utiliza en gran medida métodos de riego ineficientes para cultivos sedientos en zonas áridas, consume cerca del 80% del agua dulce de Irán. La búsqueda de la autosuficiencia alimentaria ha exacerbado esta demanda.
- Infraestructura Deficiente: Se estima que hasta un 22% del agua distribuida se pierde en fugas, conexiones ilegales y errores de medición dentro de la red.
- Presas y Pozos Ilegales: La construcción de numerosas presas sin evaluaciones ambientales adecuadas y la proliferación de pozos ilegales (que se suman a los 660.000 legales) han drenado a un ritmo insostenible los recursos hídricos.
- Ubicación Industrial Errónea: Críticos han señalado que se ubicaron industrias con alto consumo de agua (siderurgia, cemento, petroquímica) en regiones áridas en lugar de la costa, donde se podría utilizar agua desalinizada.
Impacto Ecológico y Riesgo de Tensión Social
La crisis hídrica no solo impacta a la población urbana; tiene graves repercusiones ecológicas a nivel nacional. El caso más notorio es el Lago Urmia, en el noroeste, que ha perdido más del 90% de su caudal y se ha convertido prácticamente en una vasta salina, provocando tormentas de polvo cada vez más frecuentes que afectan a las principales ciudades.
A nivel social, la escasez de agua está afectando a casi todos los rincones del país, incluso a provincias históricamente más húmedas. Esto alimenta el temor a un aumento de las tensiones internas, ya que algunas políticas de distribución del agua han sido criticadas por favorecer a provincias de mayoría persa en detrimento de comunidades minoritarias, un factor que podría profundizar el resentimiento y la desconfianza entre los diversos grupos multiétnicos de Irán. La crisis, por lo tanto, no es solo un desafío ambiental, sino también una potencial fuerza divisoria en la estabilidad interna del país.
Fuentes
- La escasez de agua en Irán se agrava y el racionamiento nocturno llega a Teherán (Euronews/Yahoo Noticias)
- Teherán se enfrenta al racionamiento de agua y a evacuaciones si no llueve pronto (Infobae)
- “Si no llueve habrá que evacuar Teherán”: la situación límite en Irán por la peor sequía en casi 60 años (LaSexta)
- Teherán se seca: la capital iraní enfrenta su peor crisis hídrica con cortes de agua (SWI swissinfo.ch)
- Crisis del agua en Irán (Wikipedia)