Reforma constitucional elimina la doble nacionalidad

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha aprobado una reforma constitucional que elimina la doble nacionalidad para ciudadanos nicaragüenses. La medida, adoptada por unanimidad por los 91 diputados oficialistas durante una sesión especial en Niquinohomo, establece que «la nacionalidad nicaragüense se perderá al momento de adquirir otra nacionalidad» .

La reforma modifica los artículos 23 y 25 de la Constitución y contempla excepciones únicamente para ciudadanos centroamericanos, quienes podrán optar por la nacionalidad nicaragüense sin renunciar a la suya de origen. El documento legal que acompaña la reforma argumenta que «quien adquiere otra nacionalidad y jura lealtad a un Estado extranjero, rompe el vínculo jurídico y moral con Nicaragua. No puede existir doble fidelidad: la patria exige compromiso exclusivo» .


Impacto en los exiliados y opositores

Esta reforma tiene un impacto directo en miles de nicaragüenses que han adquirido otra ciudadanía, especialmente aquellos que se encuentran en el exilio debido a la represión del régimen. Organizaciones de derechos humanos y opositores han condenado la medida, señalando que busca castigar a quienes han huido del país y han buscado refugio en otras naciones. La pérdida de la nacionalidad puede conllevar la confiscación de bienes y la imposibilidad de regresar al país de origen .


Precedentes y consolidación del poder

La eliminación de la doble nacionalidad se suma a una serie de reformas impulsadas por Ortega y Murillo para consolidar su poder. En febrero de 2025, el régimen ya había reformado la Constitución para establecer la figura de la «copresidencia», permitiendo a Murillo compartir formalmente el poder ejecutivo con Ortega. Además, se amplió el mandato presidencial de cinco a seis años y se otorgó al Ejecutivo la facultad de coordinar todos los demás órganos del Estado .

Estas reformas han sido criticadas por eliminar el equilibrio entre los poderes del Estado y por legalizar la apatridia, dejando a muchos ciudadanos sin nacionalidad y sin protección legal.


Reacciones internacionales y futuro incierto

La comunidad internacional ha expresado su preocupación por las reformas constitucionales en Nicaragua. Organismos de derechos humanos y gobiernos extranjeros han instado al régimen a respetar los derechos fundamentales de sus ciudadanos y a revertir las medidas que atentan contra la democracia y el Estado de derecho.

Mientras tanto, miles de nicaragüenses en el exilio enfrentan un futuro incierto, sin la protección de su país de origen y con la amenaza constante de perder sus derechos y propiedades.


Fuentes:

Infobae

WP Radio
WP Radio
OFFLINE LIVE
Scroll al inicio