
A horas del inicio del cónclave que elegirá al sucesor del papa Francisco, el Vaticano ha implementado medidas de seguridad sin precedentes para garantizar el secreto absoluto del proceso. La pena de excomunión automática se cierne sobre cualquier persona que revele información relacionada con las votaciones.
Juramento de Silencio: Un Compromiso Sagrado
El lunes 5 de mayo, aproximadamente 100 personas, incluyendo médicos, cocineros, conductores y otros trabajadores asignados al cónclave, prestaron juramento de secreto en la Capilla Paulina del Vaticano. Este compromiso, que se extiende más allá del cónclave, prohíbe el uso de dispositivos de grabación y cualquier divulgación de información relacionada con el proceso de elección del nuevo pontífice. La violación de este juramento conlleva la excomunión automática, según las normas establecidas por San Juan Pablo II y reforzadas por Benedicto XVI.
Tecnología al Servicio del Secreto
Para evitar filtraciones, el Vaticano ha desactivado la red de cobertura de telefonía móvil en todo su territorio y requisará los teléfonos de los cardenales durante el cónclave. Además, se han instalado inhibidores de señal alrededor de la Capilla Sixtina y las residencias, bajo vigilancia de la gendarmería vaticana.
Un Proceso Centenario Bajo Nuevas Medidas
El cónclave, que comenzará el 7 de mayo en la Capilla Sixtina, reunirá a 133 cardenales menores de 80 años para elegir al nuevo papa. Las votaciones se realizarán en sesiones de mañana y tarde, y las fumatas se producirán tras cada bloque de votaciones.
Fuentes Consultadas
- Infobae: Pena de excomunión: el castigo para el personal que no cumpla con el secreto absoluto durante el cónclave
- El País: 80 sellos de plomo y amenaza de excomunión a quien se vaya de la lengua durante el cónclave
- Reuters: Michelangelo meets James Bond: high-tech in Sistine Chapel to keep conclave secret
- Vatican News: Juran los oficiales y encargados del Cónclave 2025