Una pareja de estadounidenses compra un pueblo abandonado en España y planea convertirlo en un destino turístico
Una pareja de empresarios estadounidenses adquirió el histórico pueblo abandonado de Salto de Castro, en la provincia española de Zamora, con el objetivo de convertirlo en un destino de turismo rural. El proyecto contempla la restauración de viviendas, edificios históricos y espacios comunitarios para impulsar la economía de una de las zonas más afectadas por la despoblación.

Un pequeño pueblo deshabitado del noroeste de España podría recuperar la vida después de décadas de abandono. La localidad de Salto de Castro, situada en la provincia de Zamora, fue adquirida por una pareja de empresarios estadounidenses que proyecta transformarla en un complejo de turismo rural.
La iniciativa busca aprovechar el atractivo natural de la zona y contribuir a la revitalización de una región que forma parte de la conocida «España vaciada», afectada desde hace años por la pérdida de población.
Un proyecto dividido en dos etapas
Los nuevos propietarios invertirán en una restauración progresiva del poblado. La primera fase contempla la recuperación de la iglesia y de los edificios destinados a servicios turísticos, mientras que la segunda estará enfocada en la rehabilitación de las viviendas.
El plan también prevé respetar la arquitectura original del lugar y cumplir con las normativas urbanísticas y patrimoniales de la región.
Un pueblo con historia
Salto de Castro fue construido en la década de 1950 por Iberdrola para alojar a los trabajadores encargados de construir un embalse cercano. Una vez finalizadas las obras, las familias abandonaron el lugar y, hacia finales de los años 80, quedó completamente deshabitado.
El pueblo conserva una importante infraestructura, integrada por 44 viviendas, una escuela, una iglesia, un antiguo cuartel de la Guardia Civil, un bar y una hospedería que será adaptada para recibir visitantes.
Turismo como motor de recuperación
Ubicado dentro del Parque Natural de los Arribes del Duero, cerca de la frontera con Portugal, el enclave ofrece un entorno privilegiado para el turismo de naturaleza y las escapadas rurales.
Los impulsores del proyecto esperan posicionar a Salto de Castro como un nuevo destino turístico internacional y demostrar que iniciativas de este tipo pueden convertirse en una alternativa para recuperar pueblos afectados por la despoblación en distintas regiones de España.
Fuente: El Cronista