Un cambio en las defensas podría advertir sobre el cáncer de pulmón años antes y abrir una nueva vía de prevención
Investigadores del University College London observaron un aumento de ciertas células inmunitarias antes del desarrollo de tumores pulmonares. El trabajo, publicado en Nature, combina muestras humanas y ensayos en animales.

Una alteración en determinadas células del sistema inmunitario podría aportar señales sobre el desarrollo del cáncer de pulmón antes del diagnóstico. Investigadores del University College London identificaron ese cambio al analizar muestras de sangre y tejido humano, junto con experimentos en animales.
El estudio, publicado en Nature, explora dos posibilidades: reconocer un riesgo creciente e intervenir sobre procesos tempranos que favorecen la formación de tumores. El hallazgo todavía requiere más comprobaciones y no representa una prueba disponible para la atención médica habitual.
Las células que moderan las defensas aumentaron antes del tumor
El equipo se centró en las células T reguladoras, conocidas como Tregs. Su función habitual es moderar la respuesta inmunitaria para evitar que las defensas ataquen tejidos sanos.
Sin embargo, los investigadores observaron que estas células aumentaban gradualmente durante meses o años antes de la aparición de cáncer de pulmón. Ese incremento podría dificultar que el organismo reconozca y elimine células alteradas.
Los autores describen el fenómeno como una “niebla inmunológica”. La expresión alude a una pérdida de capacidad de vigilancia de las defensas durante etapas tempranas del proceso.
Las muestras humanas se compararon con ensayos en animales
La investigación reunió información de personas que participaban en programas de seguimiento y detección temprana. Los científicos compararon esos datos con resultados obtenidos en animales.
El análisis permitió relacionar el aumento de las Tregs con lesiones precancerosas, grupos de células que todavía no forman un tumor invasivo, aunque algunas pueden progresar hacia un cáncer.
Esa relación no permite predecir con certeza qué ocurrirá en cada persona. Por ahora, se trata de un posible indicador de riesgo cuyo valor deberá evaluarse en nuevos estudios.
Un análisis de sangre experimental busca identificar la señal
Para comprobar si el cambio podía detectarse sin estudiar directamente el tejido pulmonar, el equipo desarrolló pruebas de sangre experimentales capaces de medir las células T reguladoras.
Los resultados sugieren que su seguimiento podría ayudar a identificar personas con riesgo creciente y pacientes que ya presentan formas iniciales de la enfermedad.
La propuesta no equivale a un análisis que confirme o descarte el cáncer por sí solo. Su utilidad clínica sigue en investigación, al igual que la manera de incorporarlo a estrategias de seguimiento.
La intervención redujo la aparición de tumores en animales
Los investigadores también evaluaron medicamentos que actúan sobre el sistema inmunitario para reducir la acumulación de Tregs. En los ensayos, la proporción de animales que desarrolló tumores pulmonares se redujo a la mitad.
Además, el tratamiento evitó la aparición de todos los tumores grandes observados en ese experimento. Estos resultados aportan una base para estudiar si el mecanismo puede convertirse en un objetivo de prevención.
El efecto fue demostrado en animales, no como tratamiento preventivo en personas. Por eso, todavía no permite afirmar que una intervención similar sea segura o eficaz en pacientes.
El objetivo es actuar antes de que la lesión progrese
El profesor Sam Janes, del University College London, explicó que este enfoque busca abordar la enfermedad precancerosa antes de que se convierta en cáncer invasivo. Los investigadores denominan a esa estrategia “interceptación del cáncer”.
James Reading, otro de los responsables del trabajo, destacó la necesidad de nuevas formas de prevención para personas con alto riesgo. Según su interpretación, las Tregs podrían funcionar tanto como señal de alerta como punto de intervención.
El propósito es comprender mejor los cambios que preceden al tumor y encontrar maneras de impedir su progresión. Esa posibilidad sigue siendo una línea de investigación.
Un avance que busca mejorar la prevención
Según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud citadas en la publicación, en 2022 el cáncer de pulmón registró cerca de 2,5 millones de nuevos casos y 1,8 millones de muertes en el mundo.
Charlotte Durkin, del Medical Research Council, destacó el aporte del estudio a la comprensión de las fases iniciales de la enfermedad. Catherine Elliott, de Cancer Research UK, señaló su potencial para desarrollar enfoques más personalizados.
El trabajo identifica un mecanismo prometedor, pero aún queda por determinar cómo utilizarlo en la práctica clínica. Los próximos estudios deberán comprobar si medir estas células ayuda a anticipar el riesgo y si intervenir sobre ellas puede prevenir la enfermedad en personas.
Fuente: Infobae