Un Airbus A350 completa un vuelo de más de 24 horas y acerca el sueño de unir Sídney y Londres sin escalas

El Airbus A350-1000ULR realizó un vuelo de prueba de 24 horas y 24 minutos entre Melbourne y Toulouse, un paso clave para el proyecto con el que Qantas busca operar rutas directas entre Australia, Europa y Norteamérica sin escalas.

El Airbus A350-1000ULR completó con éxito un vuelo de prueba de 24 horas y 24 minutos, una misión diseñada para evaluar el rendimiento del avión en operaciones de muy larga duración.

La aeronave despegó desde Melbourne, en Australia, recorrió el Pacífico, atravesó Norteamérica y el Atlántico antes de aterrizar en Toulouse, Francia, sede de la línea de ensamblaje final del fabricante europeo.

Aunque el vuelo no transportó pasajeros comerciales, sí llevó a bordo pilotos, ingenieros, equipos de medición y más de mil sensores encargados de registrar el comportamiento del avión durante toda la operación.

El proyecto que busca eliminar las escalas

La prueba forma parte del Project Sunrise, impulsado por la aerolínea australiana Qantas, cuyo objetivo es ofrecer vuelos comerciales sin escalas entre Australia y algunos de los destinos más lejanos del planeta.

La compañía prevé inaugurar en octubre de 2027 la ruta Sídney-Londres, seguida posteriormente por conexiones directas hacia Nueva York, reduciendo tiempos de viaje y eliminando las tradicionales escalas.

Más combustible para recorrer mayores distancias

El A350-1000ULR es una versión especialmente adaptada del A350-1000 convencional.

La principal diferencia es la incorporación de un depósito central adicional con capacidad para 20.900 litros de combustible, además de modificaciones en los sistemas de gestión y transferencia de combustible que permiten mantener el equilibrio del avión durante vuelos de hasta 22 horas.

La aeronave mantiene los motores Rolls-Royce Trent XWB-97, optimizados para este tipo de operaciones de ultra largo alcance.

Airbus venció a Boeing

El proyecto despertó el interés tanto de Airbus como de Boeing, que presentó el 777-8 como alternativa para las futuras rutas ultralargas de Qantas.

Sin embargo, la aerolínea australiana optó por el fabricante europeo y formalizó en 2022 la compra de 12 unidades del A350-1000ULR, argumentando una mejor combinación de eficiencia en el consumo de combustible, menores costos operativos y una mejor experiencia para los pasajeros.

Una cabina diseñada para pasar casi un día en el aire

Lejos de priorizar la cantidad de pasajeros, Qantas configuró el avión con solo 238 plazas, una cifra muy inferior a la de otros modelos de tamaño similar.

La distribución contempla seis suites de Primera Clase, 52 asientos Business, 40 Premium Economy y 140 Economy, de los cuales 42 corresponden a Economy Plus.

Además, el avión contará con una zona de bienestar donde los pasajeros podrán caminar, hidratarse y realizar ejercicios de estiramiento durante el viaje.

El futuro de los vuelos ultralargos

Con esta prueba, Airbus y Qantas dieron un paso importante hacia la operación regular de vuelos que, hasta hace pocos años, parecían imposibles.

Si el programa obtiene todas las certificaciones necesarias, el Project Sunrise permitirá conectar Australia con Europa y Norteamérica mediante vuelos directos de alrededor de 20 horas, transformando una travesía que décadas atrás requería varios días y múltiples escalas en un único viaje sin interrupciones.

Fuente: XATAKA

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