
La administración local condiciona el aumento impositivo a la clase media a que la gobernadora Kathy Hochul acepte gravar las grandes fortunas y corporaciones para cerrar el déficit fiscal.
El conflicto: Un «plan B» doloroso para los propietarios
El actual alcalde de la ciudad de Nueva York ha puesto sobre la mesa una propuesta que ha encendido las alarmas en el sector inmobiliario y entre los propietarios de viviendas: un incremento del 9,5% en el impuesto a la propiedad. Esta medida, calificada por el gobierno municipal como un «último recurso», busca recaudar aproximadamente 3.700 millones de dólares adicionales para el próximo año fiscal.
El argumento de la alcaldía es que la ciudad enfrenta un agujero presupuestario de 5.400 millones de dólares, derivado de una combinación de menor recaudación fiscal y el fin de ayudas federales. Según el mandatario local, la única forma de evitar que la carga caiga sobre los propietarios es que el estado de Nueva York permita implementar un impuesto a los «millonarios» y a las corporaciones más rentables.
La postura del Estado: Kathy Hochul se resiste
A pesar de la presión desde el Ayuntamiento, la gobernadora Kathy Hochul se mantiene firme en su promesa de no aumentar los impuestos sobre la renta en 2026. Hochul ha argumentado que el estado ya cuenta con una estructura fiscal progresiva y que un aumento adicional podría provocar un «éxodo de capitales» hacia otros estados con menores cargas, como Florida.
Como medida paliativa, la gobernadora anunció recientemente una inyección de 1.500 millones de dólares en ayuda estatal para la ciudad, con la esperanza de que este alivio financiero sea suficiente para que el alcalde desista de la subida al impuesto inmobiliario. Sin embargo, para la alcaldía, esta cifra es insuficiente frente a la magnitud del déficit.
Impacto y reacciones: ¿Quiénes pagarían los platos rotos?
De concretarse, el aumento del 9,5% sería el más alto en más de dos décadas (desde la era de Michael Bloomberg en 2003). Se estima que afectaría a:
- Más de 3 millones de unidades residenciales (incluyendo casas unifamiliares, cooperativas y condominios).
- Aproximadamente 100.000 edificios comerciales.
Diversos sectores han reaccionado con dureza. Los defensores de los pequeños propietarios argumentan que este impuesto es «regresivo», ya que, aunque se aplica al valor de la propiedad, termina trasladándose a los inquilinos mediante el aumento de alquileres, afectando directamente a la clase trabajadora y media que ya sufre la crisis de asequibilidad de la ciudad.
El futuro presupuestario
La propuesta actual se encuentra en fase preliminar. El proceso de negociación continuará hasta finales de junio, cuando el Consejo Municipal deba aprobar el presupuesto definitivo. La gran incógnita es si este «ultimátum» logrará doblar el brazo de la gobernadora en Albany o si los neoyorquinos verán un incremento histórico en sus facturas de impuestos este año.
Fuentes
- Infobae: El alcalde de Nueva York advirtió que podría subir casi un 10% el impuesto a la propiedad
- The Guardian: Mamdani floats New York City property tax raise if state won’t tax millionaires
- City & State NY: Mamdani to Hochul: Raise taxes or else…
- Investing.com: El alcalde de Nueva York propone subir impuestos inmobiliarios
- Sitio Oficial de la Alcaldía de NYC: Transcript: Mayor Releases Balanced Fiscal Year 2027 Preliminary Budget