La FIFA se divide por Infantino y Trump toma partido
El presidente de Estados Unidos calificó como un “terrible error” una eventual salida de Gianni Infantino. El dirigente enfrenta una ofensiva de UEFA, Concacaf y AFC mientras busca otro mandato al frente del fútbol mundial.

Donald Trump salió públicamente en defensa de Gianni Infantino en momentos en que el presidente de la FIFA enfrenta una fuerte ofensiva interna para apartarlo del máximo cargo del fútbol mundial.
El mandatario estadounidense sostuvo que sería un “terrible error” sustituir al dirigente ítalo-suizo, actualmente cuestionado por tres de las seis confederaciones continentales tras el fracaso de un controvertido proyecto que buscaba abrir parte del organismo a inversores privados.
Trump defiende la gestión de Infantino
Trump utilizó su plataforma Truth Social para expresar un respaldo contundente al actual presidente de la FIFA, a quien calificó de “formidable”.
El mandatario destacó especialmente su gestión durante la última Copa del Mundo y aseguró que Infantino acaba de presidir el Mundial “más exitoso”, tanto desde el punto de vista deportivo como económico.
Según Trump, una salida del dirigente pondría en riesgo la posibilidad de repetir niveles similares de éxito y rentabilidad en futuras ediciones de la competencia.
Una relación que se fortaleció en los últimos años
La cercanía entre Trump e Infantino se hizo especialmente visible desde el regreso del republicano a la Casa Blanca en 2025.
Un episodio que reflejó esa relación ocurrió en diciembre pasado, cuando Infantino entregó al mandatario estadounidense el Premio de la Paz de la FIFA, una distinción creada para la ocasión.
Ahora, Trump vuelve a respaldarlo, pero esta vez en un momento decisivo para el futuro político del dirigente dentro del organismo.
Tres confederaciones quieren un cambio
La presión sobre Infantino proviene principalmente de UEFA, Concacaf y AFC, las confederaciones que representan a Europa, Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, y Asia.
Las tres difundieron una carta conjunta dirigida a la denominada “familia del fútbol”, en la que cuestionaron duramente la conducción del organismo.
“El liderazgo en el fútbol no es una posesión”, señalaron, al tiempo que reclamaron una gestión basada en mayor gobernanza, transparencia y rendición de cuentas.
El proyecto que dejó a Infantino bajo presión
La crisis se profundizó después de conocerse el proyecto impulsado para permitir la entrada de inversores privados en determinadas áreas de la FIFA.
La iniciativa generó fuertes cuestionamientos y finalmente fue abandonada, pero sus consecuencias políticas continuaron creciendo.
Desde entonces, Infantino enfrenta una disputa que ya no se limita al proyecto fallido, sino que alcanza directamente su permanencia al frente de la institución.
Conmebol y África siguen de su lado
Pese a la ofensiva, Infantino conserva apoyos importantes. La CAF, que representa al fútbol africano y cuenta con 54 federaciones afiliadas, no firmó la carta contra su conducción.
Tampoco lo hizo la Conmebol, integrada por diez asociaciones sudamericanas, entre ellas las poderosas federaciones de Brasil y Argentina.
La OFC de Oceanía, que reúne a 13 países, tampoco se sumó al documento promovido por UEFA, Concacaf y AFC.
Concacaf también muestra divisiones
La situación resulta particularmente compleja dentro de Concacaf, donde no existe una posición completamente uniforme.
México se distanció públicamente de la línea crítica de la confederación y reafirmó su respaldo a Infantino. Estados Unidos y Canadá, en cambio, apoyaron la carta conjunta que reclama cambios dentro de la FIFA.
La división resulta significativa porque los tres países fueron coanfitriones del Mundial 2026 y representan algunos de los actores de mayor peso dentro de la región.
Infantino necesita conquistar 106 votos
El futuro del presidente de la FIFA se definirá en las elecciones previstas para marzo próximo. Hasta el momento, Infantino es el único candidato declarado y aspira a conseguir un nuevo mandato de cuatro años.
Para ser reelegido necesita obtener la mayoría de los votos entre los 211 miembros de la FIFA, lo que convierte el respaldo de cada confederación en una pieza fundamental.
Infantino ocupa la presidencia desde 2016. Ahora enfrenta una de las mayores disputas internas de su gestión, con tres confederaciones reclamando un cambio y otros bloques importantes manteniéndose de su lado.
En medio de esa batalla, Donald Trump decidió intervenir públicamente y dejó clara su posición: para el presidente estadounidense, sacar a Infantino de la FIFA sería un grave error.
Fuente: EL MUNDO