Trump evalúa retomar la ofensiva contra Irán mientras se estancan las negociaciones por Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrenta una decisión clave en el conflicto con Irán. Mientras se mantiene una tregua informal tras doce días de enfrentamientos, Washington analiza si insiste con la vía diplomática o retoma la presión militar para garantizar la libre navegación por el estratégico Estrecho de Ormuz.

La Casa Blanca atraviesa un momento decisivo en su política hacia Irán. Luego de una ofensiva militar que se extendió durante doce días, el gobierno de Donald Trump mantiene una pausa en las operaciones mientras evalúa si avanzar con nuevas negociaciones o volver a intensificar los ataques contra el régimen iraní.
El principal foco del conflicto ya no es únicamente el programa nuclear de Teherán, sino el control del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo y un punto estratégico para la economía global.
Una tregua sin avances concretos
En las últimas 72 horas no se registraron nuevos enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán, en una tregua que permitió abrir un canal de diálogo indirecto. El vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner impulsan una salida diplomática con la mediación de Pakistán y Qatar.
Sin embargo, las conversaciones no lograron avances significativos. Irán mantiene una serie de condiciones para volver a negociar, entre ellas conservar su programa nuclear, levantar las sanciones económicas, recuperar fondos bloqueados y establecer nuevas reglas para la navegación en Ormuz.
Washington rechaza las exigencias iraníes
Desde la administración estadounidense consideran que esas condiciones son inaceptables. Si las negociaciones vuelven a fracasar, Trump podría optar nuevamente por la presión militar para intentar forzar un acuerdo.
Dentro del gobierno también existen diferencias sobre el camino a seguir. Mientras Vance apuesta por mantener abierta la vía diplomática, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, sostienen que solo una ofensiva firme podría modificar la postura del régimen iraní.
La visita de Netanyahu podría influir en la decisión
Otro de los factores que podría marcar el rumbo del conflicto será la reunión entre Donald Trump y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, prevista para esta semana en Washington.
El líder israelí mantiene una postura favorable a reanudar las operaciones militares contra Irán y buscará convencer al mandatario estadounidense de endurecer la estrategia. Para Israel, el programa nuclear iraní y el control del Estrecho de Ormuz continúan representando una amenaza para la seguridad regional.
El futuro del conflicto sigue abierto
Mientras continúan los contactos diplomáticos impulsados por Pakistán y Qatar, la incertidumbre persiste sobre el próximo paso de Washington. La falta de acuerdos mantiene abierto un escenario en el que la diplomacia y una eventual escalada militar conviven como opciones reales.
La decisión que adopte Trump en los próximos días no solo marcará el rumbo de la relación entre Estados Unidos e Irán, sino que también podría tener impacto sobre la estabilidad de Medio Oriente y el mercado energético internacional.
Fuente: Infobae