Juventud atrapada: las secuelas invisibles del crack y la cocaína en el cerebro»

El consumo crónico de cocaína y crack está provocando graves secuelas neurocognitivas en jóvenes, quienes presentan pérdida de memoria, dificultades para organizarse, impulsividad y falta de motivación. Estas sustancias afectan directamente la corteza prefrontal y el sistema límbico, alterando funciones esenciales como la toma de decisiones y el placer.