Nueva York bajo el «Efecto Látigo»: Del calor de junio a la nieve de invierno en 48 horas
El clima en la ciudad de Nueva York ha dejado de ser una simple conversación de ascensor para convertirse en un fenómeno de estudio y alerta.
El clima en la ciudad de Nueva York ha dejado de ser una simple conversación de ascensor para convertirse en un fenómeno de estudio y alerta.
El inicio del año 2026 quedó marcado por un fenómeno inusual pero cada vez más frecuente: un enero que combinó calor extremo en el hemisferio sur con frío intenso en el hemisferio norte, según el último informe mensual del Servicio de Cambio Climático de la Unión Europea, Copernicus (C3S).
Un reciente estudio de la Universidad de Lausana (Suiza) alertó que el crecimiento acelerado del turismo en zonas glaciares está profundizando la ya frágil situación de estas masas de hielo, amenazadas por el calentamiento global. La investigación, publicada en la revista Nature Climate Change, advierte que más de 14 millones de personas visitan cada año algunos de los glaciares más emblemáticos del planeta, incrementando la presión ambiental en regiones extremadamente vulnerables.
Los avances en la vigilancia satelital del planeta han permitido a la comunidad científica identificar un fenómeno hasta hace poco considerado excepcional: la formación de olas gigantes de hasta 35 metros de altura en pleno Océano Pacífico. Se trata de eventos que ocurren lejos de la costa, fuera del alcance de la observación humana directa, y que ahora pueden ser registrados con precisión gracias a la tecnología espacial.
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que la crisis climática amenaza de forma directa la continuidad de los Juegos Olímpicos de Invierno, al reducir progresivamente las ciudades capaces de albergar competiciones en condiciones climáticas adecuadas. En ese contexto, destacó que los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 representan una oportunidad clave para concienciar a la comunidad internacional sobre los efectos del calentamiento global.
Una masa de aire ártico se desplaza hacia el sur debido a una inestabilidad estratosférica, amenazando con paralizar gran parte del territorio estadounidense con nevadas históricas y temperaturas bajo cero durante la última semana de enero.